Como persona que también está adelgazando con los pinchazos, te digo que es normal que no quiera contarlo, yo tampoco lo he contado, porque se nos juzga mucho por hacerlo, y todo el mundo opina para bien o para mal, más bien para mal. Alaga como se ve, sin prejuzgar. Eso nos ayuda a sentirnos mejor. No es más fácil con este método, pues tiene sus efectos con los que se pasa realmente mal. Yo ni he contado, ni voy a contarlo, es privacidad y menos aún, cuando lo primero que juzgan es el dineral que nos gastamos en ello.