La charla ha llegado tarde. A esas alturas ya lo único que puedes hablar es de ETS, pero le has acabado aleccionando que era demasiado pronto para tener sexo.
Deja estar el tema y en todo caso habla solo de las ETS.
Asume que tu hija ya no es virgen y pura. La mitad de los adolescentes practican sexo con penetración, y se inician de media a los 15 años. A tu hija le ha tocado antes para compensar al que aún es virgen.