Por el tema de la orina por el balcón, encontré una solución que fué mano de santo. Tenia de los antiguos dueños, una guia de toldo de cortina. Compré las piezas correderas por internet. Compré una lona plástica de obra, de las baratitas. Lo suficiente larga para cubrir de techo a suelo. Y los orines empezaron a bajar hasta el balcón de los padres. De vez en cuando tenía que cambiar la lona, pero mi balcón quedaba protegido. Lo que de arriba viene, a bajo va, como decía mi marido.