No le obligues a ir si no quiere. Cuando se acerque el momento de pagar el siguiente mes vuelve a preguntarle si quiere dejarlo. Si te dice que sí, acepta su decisión. Si luego se arrepiente siempre está a tiempo de volver. No te «quedas atrás» en un hobby. En un par de clases vuelve a coger el ritmo sin ningún problema.