La cafetería tiene razón. Además, sabías perfectamente que el niño estaba cansado por lo que sabías que era algo que podía pasar y te lo llevaste a una cafetería en vez de volver a casa y que descansase. Lo normal sería salir para que no molestase a los demás sino le estas enseñando qué puede montar berrinche en cualquier lugar, porqué mamá lo permite.
Pero vamos, que mi madre nos pegaba un grito que ya no volviamos a decir ni mu en toda la tarde.