Yo te diría que podéis hacer terapia juntos, para que el entienda mejor qué fue lo que te faltó de él en ese momento y encuentre la forma de no volver a dejarte sola. Si realmente ahora se implica con vuestro hijo (pero de verdad, no solo jugar y y ser el papi guay) quizás si sea cierto que quiere y puede hacerlo mejor con un segundo.