«Alguna vez discutimos por las ganas que teníamos de vernos, hasta en dos ocasiones me dejo de hablar y me bloqueo por este tema, porque se emperraba en que fuera a verlo y yo no podía por trabajo»
Leí este hilo ayer, y me estuvo rondando por la cabeza desde entonces. Ahora, al recordar ese párrafo, se me hizo la luz de repente:
¿Podría ser que se enfadaba tanto porque estaba harto de esperar? Quería sexo ya mismo, para poder dejar de fingir, de hacer el paripé contigo lo antes posible.
Creo que es un caso bastante claro de lovebombing. Sabe que físicamente es irresistible, y si encima consigue enamorarla, se dejará hacer cual muñeca de trapo, y eso es lo que le encanta. Lo que imagino que no le encantará tanto es pasarse meses y meses intentando convencer de quedar y «conocerse»…