¿Y su madre se ha largado por ahí, dejándola a cargo de sus padres sin venir más que «de vez en cuando»? Menuda madre, la verdad, te preocupas tú más que ella. Y te diré, no pases tú por ese trago, es SU MADRE quien debe decírselo. Que dé ella la cara y le diga «mira, nena, era muy joven, los abuelos decidieron criarte y yo vi el cielo abierto. Pude haber estado más presente, pude haberme implicado más en tu crianza, pero me estorbabas, así que hice como si no hubieras existido».