Es que las comparaciones son odiosas, para bien o para mal. Tú te imaginastes esa vida, y como de momento no es la que llevas, te obcecas. Creo que a todos nos ha pasado alguna vez. Yo, en tu lugar, dejaría de fijarme en cómo viven los demás y me centraría en mí misma, ya que cada uno tiene sus circunstancias, y no quiere decir que una vida sea mejor que otra. ¡Vete a Austrlia! No tienes nada que perder. Pruebas, sales de tu zona de confort…. Y si no te gusta/estás mal, siempre puedes volver. Mucha suerte!