Me encantaría conocer a tu hija, darle un abrazo y decirle que siento que haya tenido que pasar por lo mismo que yo. Que la entiendo. Que no es malo escribir canciones, vestirse con combinaciones raras, escuchar música ni hacer los deberes tarde aunque le regañaran por ello. Has tenido suerte de que lo peor que hiciera tu hija fueran cosas tan inocentes y me da tanta pena que no lo veas. Las madres así de exigentes sois insoportables, quiero mucho a mi madre, pero en terapia trabajo el odio hacia ella por una parte por haber sido como tú.
PD: O has cortado las alas de tu hijo y ha sido muy sumiso, o eres muy misógina y todo lo que hace el chico se le quita hierro, tal y como se hace con mi hermano.