Está en un campamento, no en el infierno.
La monitora, que tendrá su experiencia, sabrá distinguir perfectamente entre un berrinche y un niño con necesidad de irse de verdad.
Yo en tu caso no iría a por él de inmediato, le daría unos días de margen y si sigue pensando lo mismo, iría.
Quizá necesite hacer amigos por su cuenta.
Lo siento pero trabajo de cara al público y los jóvenes de hoy en día no saben ni pedir una barra de pan sin mirar a su madre para que les diga lo que tienen que decir. No te digo que lo abandones pero dale una oportunidad por lo menos de que espabile. A tiempo de recogerle siempre estás.
Ojalá no sea nada y consiga pasárselo bien.