Hace unas semanas compré un bono de varias sesiones de presoterapia porque había leído que podía venir bien para el lipedema.
Llegué el primer día y cuando me fueron a poner las botas… no me cabían las piernas. Yo ya estaba pasando bastante vergüenza, pero lo peor vino después.
En vez de decirme que no podían hacer el tratamiento o buscar otra solución, me las dejaron puestas solo hasta las rodillas para no devolverme el dinero. Yo estaba deseando que aquello terminara porque me moría de la vergüenza. Solo quería irme a mi casa.
Al final salí de allí sin hacer realmente la sesión, con una sensación horrible y encima sin ninguna solución. Pregunté si podían devolverme el dinero o cambiar el bono por otro tratamiento y me dijeron que no.
Total, que tengo un bono pagado, no lo puedo usar y tampoco me devuelven el dinero.
¿Os parece normal? Porque yo entiendo que no todas las máquinas sirven para todo el mundo, pero al menos esperaba un poco de empatía y alguna alternativa.
