No te voy a dar la razón, ni a quitarla, te voy a contar mi experiencia:
Me casé con 22, porque a mi abuela le hacía mucha ilusión, a los 25 ya me quería separar, pero aguanté hasta que ella murió, tengo 2 hijos, pese a tomar precauciones, que eso os lo cuento otro día…
Me divorcié con 33, me quedé sola, con 2 hijos, un trabajo de mierda y viviendo en plena pandemia los 3 en una habitación en casa de mis padres…
Ahora tengo 42, y estoy organizando la boda de mis sueños, con un hombre que tiene más paciencia que un santo y que realmente lo he puteado muuucho por historias que no tienen nada que ver con el…
No llegas tarde a NADA! Solo has salido a tiempo de una mala vida y tienes aún mucho camino por recorrer, y si no te lo crees, te vuelvo a escribir dentro de un par de años y hablamos!