Me he meado de risa con tu último comentario autora, el consejo de ser súper amable estaría genial y un reggaeton de los 2000, por ejemplo, que otro a toda pastilla. Ya en serio, pasa de ella y háblalo con tu marido que al menos sepa cómo estás (pero que un gasolina marranete o un y si te invito a una cooopaaaa quedaría de cine)