A mi departamento llegó una chica que me contó la misma historia, era como una escultura, increíblemente guapa y siempre impecablemente vestida. Me contaba que las mujeres le hacían el vacío por guapa y porque gustaba a los hombres. Yo le dije que conmigo no tendría ese problema, y que no se preocupara.
Con el tiempo descubrí que el problema no era su físico, el problema es que es una muy mala compañera,que le encanta que el resto hagan su trabajo y chivata. Además ella misma aprovecha su impresionante físico para conseguir que ciertos hombres le hagan partes del trabajo que le corresponde a ella.
Es cierto que hay mujeres envidiosas, pero asegúrate que tú no tienes nada que ver en ese vacío.