En mi caso (llevo 6 años viviendo con mi pareja) el inicio fue duro: Él era muy desordenado y yo muy maniática del orden. Conseguimos encontrar el equilibrio poniendo mucho de nuestra parte, hablando mucho, poniendo reglas y hasta un tablón para tareas.
Me tocó ponerme muchas veces a explicarle cómo se planchaba una camisa, cómo se hacían unas lentejas o cómo se limpia un baño…. pero con el tiempo, todo se supera.
Lo más importante es que los dos estéis en el mismo punto de implicación: Que te apetezca enseñarle y que él esté predispuesto a ello.
Buena suerte y muuuuuuuucha paciencia