A uno de mis mejores amigos lo conocí cuando el tenía 14 y yo casi 22, era un chico super maduro con el que se podía hablar de todo. 15 años después aquí seguimos, conservando la amistad y teniéndonos muchísimo cariño. Le he visto crecer, madurar, y ahora empezar a triunfar en la música y me siento muy orgullosa