No sabes el subidón que da cuando una misma dice «hasta aquí». De verdad, te vas a sentir genial cuando digas «yo le mandé a pastar, me hice respetar».
¿Sabes la de chicos que hay por ahí fuera que sólo tendrían ojos para ti? Eso sí que es ser correspondida, sentirte en casa, confiar en alguien. Demuéstrate que te quieres mucho y haz ese súper ejercicio de «patada en el culo» que se merece ese tontaina.