Sois igual de imbéciles los dos. Tal para cual. La semana pasada tuve que llevar a mi perro, que estaba al borde de la muerte, al veterinario para que le durmieran. Si me llega a tocar algún gilipollas como tu vecino o como tú gritándome desde el balcón, después de despedirme para siempre de mi perro, subo a vuestra casa y os pongo los ojos en el cogote a base de ostias. Siempre hay gente irresponsable, pero no tenéis ni idea de las circunstancias personales de las personas que, por desgracia, hemos tenido que saltarnos la cuarentena en algún momento. Que os creéis jueces y sois mierda.