Muchas veces no nos damos cuenta y hablamos de cosas delante de los niños que pueden afectarles mucho. Unas veces por descuido, otras por que pensamos que no se enteran… Una cosa es hacerles partícipes de situaciones para que se responsabilicen y otra cargarles nuestras angustias.
Hay que dejarles ser niños.
Y sobre todo distinguir y no querer ser sus amigos… eso la mayoría de las veces se olvida.