Muy de acuerdo con el mensaje de Tranquilidad.
Si te das cuenta estás en una espiral de arrepentimiento por unas normas que tú misma te pones y tú misma rompes. Tú sexualidad vívela como quieras. Si no te gusta como lo estás haciendo, cambia.
Cuando salgas de casa puedes decirte «voy a beber tres cervezas» y ahí que estás contentilla parar. Así recordarás lo que haces. Tomar la decisión de parar de beber cuando estás en plena euforia es más complicado.
Y si dudas, no lo hagas. Qué te apetece? Perfecto. Que te notas que no lo tienes muy claro? Mejor no lo hagas. No es una gran pérdida.
¿Qué te falta realmente en las salidas con tus amigas? Porque creo que ahí hay un problema de fondo. Nunca lo pasáis bien haciendo actividades en las que no bebéis? Porque es algo sobre lo que meditar, quizás no seáis tan compatibles.