El azúcar es como una droga, cuanto más tomas, más quieres. Es así.
Que pruebe a ir quitando cosas, pero poco a poco, no del tirón. A mi me pasó que me encantaba por las noches comer cosas de esas y me costó mucho, luego tenía unas ganas horribles de comer algo dulce, pero en cuanto te lo vayas quitando poco a poco, esa ansia desaparece. Porque es ansia, no es hambre. Yo ya no necesito azúcar, veo bollos y ni me apetecen. Ánimo que se puede con actitud!