«Él siempre me ha dicho que no quería un compromiso y yo he seguido adelante pensando que cambiaría algo. Pero no.»
Podría ser el resumen del 30% de las historias por aquí. «Pensaba que cambiaría por mí. Después de perder años de mi vida, me doy cuenta de que no». Ojalá aprendamos a respetar lo que quiere el otro, y también lo que queremos nosotras, y cuando las dos cosas no cuadren, ni cambiemos por el otro, ni pretendamos que el otro cambie. ¡Cuánto tiempo perdido ahorraríamos todos!