Esta es la prueba de fuego de que ese hombre no es para ti. Podrías haber aguantado su pasividad y falta de ganas en circunstancias normales, pero con un proceso tan duro no ha estado ni va a estar a la altura. Sabes quién es, no va a cambiar a última hora y no tienes más tiempo que gastar. Ve a por tu bebé por tu cuenta.