Pero qué de mirar ni nada, te pones ese maravilloso vestido que seguro que irás como una diosa, y al que no le guste que no mire. Yo he ido a bodas de mañana con vestido largo y ni me han mirado mal, ni he sido la única. Se le tenía que caer la cara de vergüenza de primero cambiar la hora de la boda en el último momento y segundo de pedir fotos de los modelos.