Tal y como lo cuentas, lo viví. Esa angustia de que se va a cabar el tiempo y de que estás en peligro constante. Yo por suerte no recibí avisos ni amenazas tras la denuncia, no supe nada de él, pero el terror que sentía no me lo quitaba nadie. Puede sonar descabellado pero hazte con algun elemento de defensa, tipo spray, pito, navaja… Y ves a la policía. Si está el buzón reventado, lo denuncias, si te tocan de noche, también. Yo nunca he sentido tanto miedo como en ese momento y te sientes indefensa. Pide ayuda y cuentalo a tu gente. Y no eres exagerada, sino que se lo digan a las mujeres asesinadas.