Eeeeeeen bueno ya te han dicho casi todo.
Primero, un consentimiento NO ES UN CONTRATO. Eso para empezar. Y en caso de que lo fuera, si estabas aún bajo la anestesia cuando firmastes, es impugnable.
Segundo si la receptora ha empezado el tratamiento, sin donante, la responsabilidad única y última es de la clínica.
Llevan sin ponerse en contacto contigo 3 años y con una pandemia de por medio. Aunque estuvieras sana del todo. ¿Y si te hubieras ido a vivir en otro país…?
Que no vaya. Que se busquen la vida. Es coacción clarísima. Es más si se ponen pesadas les diría de reclamar y demandarlos por acoso, por extorsión. (Que se podrá o no, pero verás como te dejan en paz)