Si él quiere y podéis económicamente (por el tema desplazamiento y eso), pues dejadle. No le cortéis las alas y menos si es bueno. Si tenéis miedo que en los estudios flojee o quiera dejarlo, dejadle bien claro que como pase algo de eso se acabó el fútbol. Además, así no tendrás que quitarle el mando de la consola.