Me resulta tan familiar tu historia. Solo que la mía era de 11 años casada y con una niña. Pero era lo mismo, toda la carga yo, todas las responsabilidades… La niña… Hasta que pasó lo que pasó. Toda esa presión me desanomoro de él. La gente no lo entendía cuando dije que me separaba. «Sino discutía» «si no he visto pelearos» y es cierto. No había discusiones, pero para mí había algo peor … Decepción. La decepción de ver que me había acostumbrado a estar con alguien que apenas era capaz de hacer el mínimo por mi. Y decidí hacerlo yo. Seguir mi metas y buscar felicidad. Así que me separé, disfruto de mi niña, mis hobbies. La casa está como quiero cuando quiero, es mi refugio ahora, no me da ansiedad llegar. Y tenía muchas ganas de estar soltera…lo ansiaba. Y apenas de eso apareció un compañero de trabajo que me hizo ver otra perspectiva de una relación. Ahora no me callo nada, se lo que quiero y como lo quiero. Y así lo hago saber desde el principio. Te recomiendo el libro Me quiero te quiero… Es genial. En resumen… Sé feliz, que solo tenemos una vida como para arrastras a los demás.