Un chico con el que estuve 5 años me escribió una carta diciéndome cuantísimo me quería, lo mucho que me necesitaba y, vamos, de todo todo, en cuanto se olió que la relación se acababa. En el momento hizo que fuera más duro dejarlo pero la decisión estaba tomada, porque era lo mejor para mí. Ahora, con el paso del tiempo, veo que esa carta solo fue un intento de manipulación y chantaje emocional y más me alegro todavía de haberlo dejado.