Es mejor que no lo pienses, porque aunque te dijera que los ha borrado no podrías saber si es cierto o no. En el mejor de los casos, que desconozco si sería posible, imagina que consigues una orden judicial y eres testigo de que los borra… él en cualquier momento puede enviárselos a su propia cuenta de email o por WhatsApp a un amigo y recuperarlos en el momento que quiera.
Es caso perdido.