Si no te apetece dile a tu amiga que no. Yo me he visto en esa tesitura tres veces, la primera no tuve que decir nada porque al final no se bautizo, la segunda si quería y fui el padrino y la tercera no me apetecía pero no me atreví a decirlo y acabe siendo el padrino cosa de la que me arrepiento, porque para mas coña me lo recuerdan cada vez que veo al niño que por otro lado no tiene la culpa.
Mas vale ponerse una vez rojo que cien amarillo.