Bea y David se conocieron a través de una buena amiga de los dos. Los dos eran amigos de Carmen aunque cada uno de ellos la había conocido en momentos diferentes de su vida y en dos ámbitos totalmente diferentes. Un día con el pretexto de una serie, empezaron a coincidir los 3. Hablaban bastante e incluso llegaron a cenar juntos varias veces. Fue en esas cenas, sobre todo, en las que fueron conectando y poco a poco viendo que sentían cierta atracción el uno por el otro.
Una noche decidieron quedar a solas y ese día sucedió lo que ya se veía venir y es que terminaron liándose y durmiendo juntos.
Esa noche estuvo bien, a los dos les había gustado y se veía en el ambiente que buscaban repetir.
No tardó mucho en darse la situación, la semana siguiente los tres amigos salieron a cenar y a tomar algo y al final de la noche, Bea y David se fueron solos y volvieron a dormir juntos.
Quedaron algunas noches más, casi siempre en casa de ella, veían alguna peli, charlaban un poco y terminaban follando y pasando la noche.
Esto se fue haciendo más habitual y tanto el sexo como las conversaciones eran interesantes para los dos. La verdad es que la conexión era innegable.
Una noche, mientras estaban sentados en la cama hablando de todo un poco, David empezó a contarle a Bea un poco sobre esa época en la que había conocido a Carmen, su amiga en común.
Contando varias anécdotas y noches de fiesta que habían vivido Carmen y él, David empezó a recordarle a Bea esa noche en la que Carmen les había presentado hacía ya un montón de años.
Bea estaba flipando pues ella no recordaba a David de antes.
David le decía a Bea que ese día que Carmen les había presentado (con toda la intención de que se liaran, por supuesto)a él no le había entrado por el ojo, que ni siquiera le había caído bien y que estaba alucinando con que después de tantos años ahora sí conectase con Bea de esa manera.
Bea le decía todo el rato que ella no recordaba haberlo conocido antes y que seguramente se estaba confundiendo con otra persona, pero él estaba totalmente convencido de que Bea era esa chica que Carmen le presentara hacía tiempo en la puerta de aquella discoteca.
Después de un buen rato sin llegar a acuerdo, decidieron llamar a Carmen para que fuera ella quién les sacara de dudas.
A Carmen le dio la risa porque no podía creer lo que estaba escuchando.

Efectivamente, Bea no era esa chica. La chica de la que hablaba David era Susana, una chica que había conocido Carmen hacía ya muchos años y con la que salía de vez en cuando. Se la había presentado una noche de fiesta que habían coincidido y la verdad es que la cosa no había cuajado aunque a Susana si le había gustado él. Ahora ya habían perdido el contacto y no tenían relación ninguna, de hecho Carmen decía que menos mal que no había cuajado nada entre ellos porque resultó no ser la persona que ella pensaba.
David llevaba todo este tiempo pensando que Bea era Susana y se quedó alucinado al descubrir que no era así aunque eso le explicase por qué le caía tan bien la de ahora. Bea no podía parar de reír y de decirle que se estaba liando con la equivocada, menos mal que la memoria de David era la justa y en ningún momento la llamó por otro nombre.
Kerasi