Le he pillado guarreando con una IA

Inicio Foros Sex & Love Sex Le he pillado guarreando con una IA

  • Autor
    Entradas
  • De los errores se aprende
    Invitado


    De los errores se aprende on #1065978

    @Homúnculo, «Y perdón por la parrafada», bueno, claro, porque la mía era corta… jaja. Y se viene otra… A ver, por partes, yo pienso que es muy importante mantener en las relaciones de pareja una esfera de privacidad, solo que yo no me refiero exclusivamente al tema de las fantasías sexuales. Pero si hacemos referencia a tal área de dicha esfera, hilando con el caso de la autora del post, te diría directamente que para mí tener privacidad no debería usarse para hacer cosas que hagan sentir mal a tu pareja si las descubriese. Eso para mí es un mantra, un pilar, y de ahí, nacen los «contratos» sentimentales que se firman en una relación conforme las personas implicadas (que oye, lo mismo pueden ser 2 que 3 que 4) se van conociendo la una a la otra. A mí por lo que tú me cuentas, lo que observo es que tu pareja te conoce MUY bien; touché. Eso, te aseguro que no lo puede decir cualquiera, y en el post tenemos un ejemplo evidente de ello. Para mi gusto, encajar en esas visiones, pensamientos, valores, principios, etc. son muy pero que muy importantes. Yo por ejemplo aguardo una postura absolutamente contraria a la pornografía y la prostitución (así sea en línea como fuera de ella), no me va. Me da igual que sea humana, IAs, ilustraciones «quietas», vtubers… No es algo que quiera en mi vida, de ninguna manera. Cuando leo o escucho a hombres como Alejandro Villena, pues oye, me siento fuertemente atraída, porque básicamente cumplen con mi modo de pensar y percibir la realidad, y para mí eso es más potente que cualquier «actor cañón» o tío con tableta de chocolate de gimnasio que pueda cruzarme por la calle. Esto significa que si yo tuviera una pareja que concibo estar en armonía con mis pensamientos, valores y sensaciones, y luego lo pillo (encima pillar, no que me comparta genuinamente sus intereses) guarreando con una IA, como ha sido el caso de la OP, pues yo creo que no es ninguna locura que yo sintiera que los pilares de mi relación se han agrietado… porque es descubrir una cara que, 1. no me espero, 2. no la quiero, no me va… Entonces, y lo puedes observar en la variedad de comentarios, para lo que unos/as/es es una dinámica sexual cuasi obligatoria de efectuar/probar porque aporta, porque suma, porque no sé qué, y demás argumentos a favor, para otros/as/es puede ser un indicio de decadencia social ligada al auge de la supremacía tecnológica. Yo qué sé, te muestro dos polos. Mismamente yo me veo super lejos del mundo Tinder, una app super normal. Todos los tíos con los que he mantenido relaciones sexuales, ha sido porque los he conocido en persona por casualidades de la vida, me han caído tan bien que nos hemos hecho amigos, y una cosa llevó a la otra… (y que conste que aunque sea mujer hetero he tenido muchísimos amigos hombres sin experimentar atracción, no creas que soy de las que piensa que no existe esa posibilidad de amistad porque la biología no sé qué… No, para mí la amistad puede ser de todas las formas y colores). En cambio, he tenido o tengo amigos con Tinder, e incluso me comparten sus experiencias y yo les aconsejo, o simplemente les escucho… pero para mí lo que es la idea de seleccionar un señor solo por ver una foto y menos tres caracteres de bio… ostras, es que, personalmente no me puede llamar menos, jajaja, no sé… Y lo mismo con la idea de masturbarme con un maromo hiper tocho haciéndome un striptease… pues no. Necesito otras cosas, porque cada cual es como es, y tal y como yo soy, desde luego ese señor del que nos habla OP para mí tiene cero encaje, y me da la sensación de que para ella todo ese «mundo», pues tampoco debe tener mucho… De modo que sí, considero que él es 100% responsable de cómo se siente SU ESPOSA (porque debo corregirte; no es su «novio», es su marido, y lo queramos o no, solo por los trámites que supone, ya no es lo mismo… quizás te sorprendería saber la de personas que AGUANTAN cosas de sus parejas porque las han descubierto después de casarse, y ya no es tan sencillo…). Yo a mi pareja no quiero aguantarla: quiero que me guste, me atraiga, me ponga super cachonda, y además, quiero admirarlo como persona.

    Con respecto a tu duda hacia el mundo del «frikismo», bueno… yo la verdad considero que ser friki no es algo raro desde hace ya bastantes años, eso lo primero. Tú y yo sabemos que el sistema se encarga de convertir en nicho de mercado todo lo que se pueda, y más. Al final, que consumas lo que consumes no es ninguna arbitrariedad ni casualidad… conozco personalmente al señor ultra capillita taurino que trajo Dragon Ball a España allá por el 89, porque lo consideró nicho de pasta, y lo demás… simplemente fue llegando (más lento, porque el mundo no era igual hace 35 años que ahora) porque entraba después de esa apuesta de pasta por parte de la televisión pública. Yo personalmente lo que te puedo decir es que me interesa el cine (que-yo-considero)-bueno en todas sus formas, y me da igual si está dibujado, si no, si está en blanco y negro o si está en todo color y en 4K. Eso me da exactamente igual. Quiero (buen) cine (incluyo formato serie, obvio), y punto. Pero he de decirte que animes he dejado a medias un sinfín, entre ellos el que nombras, sencillamente porque a mitad de la serie comienzo a sentirme mal… Y esto se debe a que soy una persona muy contraria a los estereotipos, y he de decir que nunca en mi vida había presenciado tantos estereotipos como en el anime (aunque algunas narrativas de animes/mangas me llamaran, no su forma/imagen). También te digo que forma parte de la cultura… Viví 1 año en Japón (concretamente Yokohama, Osaka, Tokio y un par de ciudades más, menos lapso de tiempo), y lo pasé fatal cada día cogiendo el tren o el metro y encontrándome con tipos, que lo mismo eran adolescentes que super viejos, leyendo/viendo hentai, jugando videojuegos con personajes femeninos super erotizados en el móvil, o con revistas pornográficas de «mujeres» (casi adolescentes), que básicamente puedes encontrar en cualquier konvini tipo 7Eleven o Family Mart, o vtubers sexuales anunciando afeitadoras, cámaras, humidificadores, etc. en los Nojimas… Eso fue horrible para mí, aunque para ti o tu novia hubiera sido un placer de presenciar: somos distintos. La primera vez que vi que había mensajes en los vagones de «este es un vagón exclusivo para mujeres», «si observas a alguna mujer incómoda por «algo» (ya tú sabes qué…), por favor, comunícalo», carteles antiviolación pero cuya «persona» que aparece en el cartel es un dibujo anime sonrojada, con la boquita entre abierta y con la cabecita ladeada (explicándome mi amigo japonés que así son las «chicas guapas» en los «hentai» (obviamente, tuvo que explicarme también qué era un hentai, ya que nunca consumí ni busqué ese tipo de anime)). También empecé a evitar las calles de mis barrios donde había recreativas con almohadas waifus como premios, o peluches y figuritas femeninas eróticas, porque me asquea. De hecho, a mi sobrina yo no le pongo nada de anime, a excepción de Ghibli, que para mí se salva casi que de cabo a rabo (y hasta concuerdo con algunas locuras de Miyazaki, je). A lo que voy es, algo que para una persona es la norma, para otra no. Yo, por mi aversión hacia los estereotipos y obsesión con el físico y la hipersexualización, no me siento cómoda con ese tipo de «fantasías» o «actos», y quizás la autora del post, tampoco. Y no creo que la solución sea decirle «pues prueba tú», porque te puedo decir que a mí me pones más de una canción seguida de requetón (vamos, es que eso ni lo he intentado conciliar xD), y yo creo que hasta me sangran los tímpanos. Y eso que me encanta el rock, y que el rock también tiene tela, peeero, dentro del pajar, tu cabeza va seleccionando lo que más le casa, lo que más le atrae, y lo que más le pone. Entonces, para lo que una persona es enfermizo, para otra es la gloria máxima, y me da a mí que en esta mujer y su marido, las preferencias están desequilibradas… y NO es culpa de ella, es error de comunicación de intereses. Con respecto a los videojuegos, si quieres ejemplificamos con ese tan simple, pero que todo el mundo conoce, el rey de reyes, el gran criadero de ratas: Fornite. No creo que haga falta recordar que en septiembre de 2018 tuvieran que salir pidiendo disculpas porque las tetas de una personaje (Calamity) se les fue tan de madre que tenían hasta vida propia, y terminaban por entorpecer las jugadas (y aquí hago inciso, porque esa fue la mayor razón por la que el colectivo gamer se quejó: que las tetas entorpecían el juego…). Por supuesto Epic Games diciendo que había sido una falta (y cito y traduzco) «no intencionada, embarazosa y que fue una negligencia por su parte permitir que se incluyera en el juego». Pues, oye, en una desarrolladora de videojuegos donde la mayoría de los programadores parecen (o al menos se comportan como) pajilleros en celo, entiendo que el producto que salga no resulte tan interesante a un género como a otro, entre otras cosas, porque a veces las mujeres también nos cansamos de los estereotipos… Que muchas de las gamers streamers hagan uso de este tipo de juegos en versión strip (desnudos) de sus partidas, no es, ni de coña, casualidad: es la mayor manera de generar lucro siendo tía (Internet educa, obvio). Eso sí, hay miles de videojuegos que están saliéndose de la órbita, y fíjate, como que llaman más la atención al público femenino (yo al menos he jugado alguno y me lo he gozado)… pero concretamente en este donde ni el 20% de la plantilla de trabajadores son mujeres, y de ese 20%, muchas han crecido bajo esa lluvia de estereotipos hipersexualizados… pues en fin: blanco y en botella. Tienes que comprender que hay muchas capas en todo lo que consumimos, y que precisamente por esa razón hay tanta gama de colores, y eso no sé si es malo, pero desde luego es diverso. Yo entiendo que mis sobrinas no se sientan a gusto jugando a Fornite (y del estilo) mientras que mis sobrinos están viciados, del mismo modo que, si este fuera el mundo al revés, entendería perfectamente que mis sobrinos me dijeran que se sienten incómodos jugando a un videojuego cuyos penes desorbitadamente enormes de los personajes tienen vida propia, y no les gusta… Al final, es cuestión de sentimientos, emociones y valores, pero también de simpatía (que es un tipo de empatía), por eso yo me pongo tan caliente con ciertas cosas que otras personas dirían «¿¡pero cómo te puede poner esto tan burra!?» Pues, ah… Mi cabeza, mis valores y mis emociones sexuales…

    En cuanto al rechazo… Por tu forma de hablar, intuyo que eres muy joven. Yo ya tengo una edad (32), así que permíteme que te diga que vivas tu vida como te haga feliz (intentando no dañar a otras personas, eso sí), con la honestidad y la coherencia por bandera (porque eso, lo creas o no, da mucha calidad y aumenta el placer en todos los sentidos), pero plantéate una proceso de sanación en terapia, porque considero que aún arrastras daño de atrás, y eso te puede lastrar en ciertas ocasiones o aspectos de tu vida. Yo siempre digo que en «la vida hay muchas formas de ser, pero solo una de convivir, y es respetándose». Y si tú has vivido una experiencia donde no has tenido respeto, quizás estaría bien que trabajaras ese dolor tan entendible, porque es super normal que algo así afecte. Ánimo.


    🌸 Envía tus movidas a [email protected]
    👑 Los mejores chollos para ahorrar https://whatsapp.com/channel/0029VaCFabI1nozF5ZslTp3u


    Responder
    Homúnculo
    Invitado


    Homúnculo on #1066202

    @De los errores se aprende. Gracias por tu amplia y completa respuesta, que en teoría me legitimaría para responderte con igual o superior extensión, aunque en la práctica no creo que tenga tantas cosas que poder decir (ni tiempo tampoco, me temo). Para empezar, voy a escandalizarte confesándote mi edad: 39 años. Me imagino que hay personas que llevamos aquello del “retraso madurativo” a un nuevo nivel. Pero vamos, del mismo modo que hace muchos años era todo un viejoven, ahora podría considerarme “joveniejo” o como sea que queramos formar el blending jajaja. Bromas aparte, reconozco que tu respuesta me ha iluminado unas cuantas perspectivas en las cuales aún tenía puntos ciegos. Reconozco que el mercado tiende a devorarlo todo en su eterna hambre de lucro, y la así llamada cultura friki no es ninguna excepción. Y si los jóvenes pajilleros en celo demandan estímulos sexuales, se los damos, sexualizamos más aún a la sociedad en general y a las mujeres en particular, y así creamos un círculo vicioso del cual es difícil escapar y en el cual unos reciben gratificación instantánea, otros ganan dinero, las mujeres son cosificadas y la sociedad en general sale perdiendo. En este sentido, también coincido contigo en que el así llamado “fan service” en el anime y en el manga suele conducir a la creación de personajes femeninos que prácticamente funcionan como fetiches sexuales, cuando no directamente como waifus. Por supuesto, siempre hay excepciones, como es el caso de Shingeki no Kyojin (Ataque a los Titanes). El caso, es que suelo aceptar este fenómeno a cambio de poder disfrutar de buenas historias (como por ejemplo “Liar Game”, uno de mis mangas favoritos, donde la protagonista es guapa, atractiva, así como ingenua e inocente, todo ello acorde a los viejos clichés, pero que por fortuna va evolucionando a lo largo de una historia altamente interesante y recomendable). Por cierto, yo también estuve en Japón, aunque muy poco tiempo (tan solo dos semanas) y en calidad de turista (que nada tiene con el hecho de vivir allí). Aun así, cuando estuve en Tokio y, paseando por Akihabara, visité las enormes tiendas de manga (en algunos casos edificios enteros), me aberré completamente al descubrir todos los grados de perversión a los que puede llegar el hentai y sus múltiples variantes, muchas veces sumergiéndose sin rubor en la pedofilia, el incesto, la zoofilia, o todo ello a la vez. Puedo tener la mente abierta y tal, pero aquello me pareció profundamente aberrante. Peor aún fue cuando visité un sex-shop (hay que verlo todo) y descubrí juguetes sexuales masculinos que directamente buscaban recrear actividades pedófilas. Aquello me revolvió el estómago. Japón tiene un problema muy grave como sociedad, algo que explora por ejemplo el canal de YouTube de Kira (que quizá conozcas; [soy muy fan de Fase 2]). De hecho, en el país nipón la misoginia entre los varones jóvenes ha alcanzado niveles extremos que dejan a nuestros incel como simples aficionados. Y claro, todo eso se filtra inevitablemente al manga y al anime. La cuestión es ser consciente de ello cuando lo consumes. Y ya te digo, hay buenas historias más allá del típico adolescente inseguro que emprende el viaje del héroe para salvar al mundo tonteando con varias candidatas a waifu en el proceso.
    Respecto de los videojuegos, como ya has comentado tiene su propio fan service (Lara Croft es el ejemplo clásico [y mira que le eché horas a los viejos Tom Raider… los nuevos me parecen caca], y lo que comentas del Fornite no lo conocía pero tampoco me sorprende). Lo triste es que eso ha ocasionado una brecha entre géneros en lo que se refiere al mundo gamer, brecha que lo permea todo. Por ejemplo, soy muy fan de la saga StarCraft y me encanta ver torneos, en los cuales los grandes jugadores son indefectiblemente varones (y muy frecuentemente sur coreanos). Y no se puede decir que este videojuego sea sexista más allá de ser bélico y tal (vale, sí, hay un personaje femenino llamado Nova que podría vestir con más comodidad, pero tampoco veo que sea algo crítico y en la parte de estrategia, que es la interesante, es algo trivial). Y respecto de lo bélico, la confrontación es algo que ha alimentado los juegos de estrategia desde el ajedrez y el parchís, pasando por el Colonos de Catán, hasta el Age of Empires o el StarCraft. Y me da lástima que muchas chicas se pierdan estas cosas por culpa de un estereotipo de género que sigue masculinizando todo lo gamer, esté sexualizado o no.
    Y voy a terminar con una reflexión/confesión personal. Tuve una adolescencia complicada y primera juventud complicadas. Soy muy introvertido, inseguro y socialmente torpe, solía tener sobrepeso, muchos de mis gustos (historia, astronomía, frikismos variados) no los compartía demasiada gente, mientras que yo no compartía las aficiones de los demás (por ejemplo, yo nunca he sido muy de ver series, con honradas excepciones como por ejemplo Star Trek). Total, que tuve muy pocos amigos y recuerdo que en mi instituto era poco más que un paria. Y claro, la mayoría de las chicas no me querían tocar ni con un palo. Si mi vida hubiese seguido un camino distinto, habría sido todo un candidato a incel, y de hecho llegué a tener ataques de misoginia que hoy en día me ponen los pelos de punta al recordarlos (ya te puedes imaginar, imagen completamente sesgada y estereotipada de las mujeres como seres frívolos, obsesionados con la exhibición de su capital erótico y con quienes no podía compartir prácticamente nada). Tengo suerte de no haber caído en ese pozo. Ello fue gracias a dos grandes amigas, que me aportaron una versión real y no distorsionada de la feminidad, y también gracias a la educación que me dieron mis padres junto con el exponerme ampliamente a divulgación feminista. Con todo, esa cicatriz me llevó (junto con otros motivos) a hacer terapia. La relación que tengo con mi pareja, que de hecho es mi mujer (nos conocimos hace seis años y llevamos ya dos años de matrimonio), es la primera relación sentimental de verdad que he tenido (más allá de algunos líos previos que por lo general fueron bastante desastrosos). La relación me ha hecho cambiar muy profundamente como ser humano, y ese proceso me ha planteado no pocos desafíos. Incluso tuve varias sesiones con una sexóloga, por que en las relaciones sexuales no lograba bajar del todo mis defensas y me costaba muchísimo correrme. Por eso me gusta leer este post, porque, aunque sea chico, siempre aprendo algo nuevo.
    Y al final he terminado igualando tu mensaje en longitud XD

    Responder
    Homúnculo
    Invitado


    Homúnculo on #1066205

    Fe de erratas: me gusta leer en general este foro para aprender, no solo este post. Y disculpa por las demás erratas del texto, cosas de escribir bajo privación de sueño más déficit de atención.

    También veo que me olvidé de un tema que creo que es crítico: la esfera privada. Estoy de acuerdo en eso de no hacer nada que pueda disgustar a tu pareja. Pero… ¿y lo que sucede en el interior de nuestra mente? Yo suelo tener fantasías sexuales muy elaboradas… algunas de ellas, las puedo llevar al dormitorio, pero otras son personales e intransferibles, y creo que es importante que eso sea así. E insisto, aunque ella es más práctica y menos fantasiosa, yo asumo que en algún momento puede fantasear y tocarse pensando en otra figura masculina, y ello ni me escandaliza ni me hace sentir celoso. La llama en la mente no quema (normalmente).

    Responder
    De los errores se aprende
    Invitado


    De los errores se aprende on #1066446

    @Homúnculo, para nada lo llamaría «retraso madurativo», ha sido más bien una suposición errónea, no he percibido eso de ninguna manera. Con respecto al anime, diría que su problema no radica únicamente en la generación intensiva de dopamina a través de la hipersexualización femenina, sino también en los estereotipos de conducta. Habida cuenta que toda narrativa a lo largo y ancho de la historia de la literatura se ha construido con arquetipos, sí es cierto que en el anime tienden mucho a la simplificación de los populares «-dere». Esto es algo que no siempre estoy dispuesta a tolerar a cambio de una buena historia, por las nociones que ya te comentaba en mi respuesta anterior. De todos modos, percibo que tenemos estilos distintos de cine. Disfruté más de historias como FL CL o Evangelion, pero ya te digo que ciertos aspectos me hacen sentirme incómoda conforme la narrativa se va desarrollando (por mucho que la historia, o incluso los argumentos per se, atraigan mi atención sobremanera). Más allá de la exposición sexualizada, considero que las dosis de hiperbolización que frecuentemente se disparan en el anime y el manga, a la larga no genera beneficios en el perfil consumidor si este coge al gremio y lo dogmatiza en una especie de espiral sorbida, además de que tienden a romantizarse situaciones que en el plano real no resultan tan agradables (te digo yo que una relación adolescente donde una chica venga con «una carga» como Kyoko (Horimiya), no molaría tanto a ningún chaval de 15 años); así como personalidades/identidades (yo por ejemplo he pecado (y sería mentira decir que aún no me sucede) de ingenua, inocente y tímida lo que no está en los escritos, y te puedo asegurar que no es para nada cómodo en la mayoría de situaciones).

    En cuanto a Japón, yo Akihabara no quise ni pisarla cuando tuve oportunidades (y eso que me encanta fotografiar todo tipo de lugares y espacios, más allá de mis preferencias). Sin embargo, eso que te aberró, es el resultado de cerebros sobreestimulados que siempre buscan más, y peor. No obstante, en ese plano, a mí nunca me ha gustado hablar de «mente abierta», porque si por algo me consideraría cerrada de mente, desde luego jamás sería por no abrazar la pornografía, la prostitución, el fan service, o cualquiera de esos elementos. Dicho esto, no he visto el programa que me comentas, pero me lo apunto. He de confesar que me sorprende incluso a mí misma lo poquísimo que uso YouTube, con la de utilidad que puede llegar a tener (todo depende de cómo se use, claro está). Solo lo utilizo cuando se me viene una canción a la cabeza, o me apetece algo de LoFi para relajarme, además de alguna entrevista que esté subida ahí.

    Con respecto a los videojuegos, aunque Nova resulte trivial, es Nova, y todo lo que visualizamos, leemos o escuchamos (pero sobre todo, visualizamos) se descompone en nuestro cerebro en forma de (pre)juicios. Al final, el género tiene mucho de constructo social, probablemente más de lo que nos pensamos o queremos pensar [vamos, como que estamos creyéndonos muy modernos cuando hablamos con la «e», y generando discordia y discursitos políticos «inclusivos», cuando ya había tribus milenarias previo a la conquista (conquista, me parto con esta palabra, de verdad) de los europeos a las Américas que reconocían hasta cinco tipos de géneros…], pero es muy difícil de deconstruir. Y ahí ves los estadios de fútbol repletos de hombres (la mayoría de las espectadoras como mínimo son esposas o hijas de los fans), y así sucede también con esos campeonatos de videojuegos de los que me hablas, o las batallas de gallo. A mí siempre me ha gustado mucho el rap, y considero que en España hemos tenido muy buenos mc’s (Kase, Lechowski, Shotta…), hasta que la droga o lo que sea se les fue de madre y comenzaron a rimar un poco mierdis y a hacer propaganda política, pero la realidad es que nunca encontré una rapera que me gustara. Había una por cada 1000 raperos, y siempre super sexualizada o forzada en sus letras… No me hacía pensar, y eso no me va, pero es que también la convertían en eso… El mundo siempre ha sido para los hombres, y no vamos a cambiar eso en lo que equivale a 3 minutos de historia; es irrisorio pensar así. Pero más aún si no otorgamos la importancia que realmente tiene a personajes como Nova, que lo creas o no, son puentes a tender a una parte de la sociedad que va a necesitar sentirse identificada (empatía de tipo emocional (corteza prefrontal ventromedial), junto a la función de neuronas espejo) para sentirse INVITADA.

    En lo que respecta a tu experiencia vital, honestamente, nunca he entendido ni compartido la visión vejatoria que se tiene contra las personas con sobrepeso. Pero vamos, ni de adulta, ni de adolescente, ni de niña pequeña. En todo caso, puede preocuparme por salud, pero lo que es más allá, es que no entiendo el «bullying», no me nace, no sé… Al final, cada uno tiene su cuerpo. Yo soy vegetariana desde hace años, pero desde siempre como tanto que he llegado a asustar a algunas personas (es mi afición favorita, soy feliz comiendo, qué quieres que te diga…), pero soy lo más lento y pajarito que existe, y eso hace que mucha gente me suelte comentarios indeseables, o que al menos yo no pido como opinión, como por ejemplo que con lo pajarito que soy no puedo comer tanto porque tardo mucho (pues mira, sí, soy el peor combo, pero disfruto, y estoy en mi derecho…), o que si tengo una tenia (porque peso unos kilitos menos de 50), así que creo que puedo llegar a entenderte: básicamente gente hablando sin tener por qué. Lo bueno de que «no quieran tocarte ni con un palo» (lo cual también pudiere ser autoperceptivo), es que cuando llega alguien que sí, sabes que merece la pena; en casos contrarios, tienes que intentar generar una justificación que al otro le resulte lo suficientemente aceptable como para que no aplique esa famosa misoginia contra ti, solo porque no sientes que conectes, y ellos sí lo sientan así con tu cuerpo (que es tuyo, y de nadie más, y tú decides con quién lo compartes). Yo personalmente, creo que deberías centrarte más en lo que has conseguido, que el pozo en que podrías haber caído. Ese pozo fue una posibilidad, pero imaginaria, porque estás aquí y no ahí, así que ya está: no existe. Agradece la amistad verdadera que has vivido [y que ni de broma todo el mundo experimenta (estamos muy equivocados con tanto mr. wonderfulismo)], y la mujer tan afín que has conocido y con la que hoy compartes tu vida e intereses. Y trabaja en todo ello, porque merece la pena (al final la vida es como el Catán: hay que currárselo :P). Los líos desastrosos son una m, pero provienen del bombardeo de mensajes al que se somete a los hombres de «a frungir que eres un macho». De todos modos, me cuestiono, si no te habrás planteado que quizás tu eyaculación tardía esté relacionada con la exposición a contenido erótico masificado, habida cuenta de que este tipo de sexualidad no es «natural» per se, y una sobreexposición prolongada altera directamente los niveles de dopamina y demás neurotransmisores relacionados con el placer y la excitación (como el TDAH y las «pantallas»). Te lo digo porque todo esto afecta notablemente la capacidad de respuesta sexual (o sea, la eyaculación). Por lo demás, no te tortures demasiado. A mí me sucedía justo lo contrario: siempre fui eyaculadora precoz. Especialmente con un par de posturas, que eso era llegar y besar el santo… Aunque igualmente pudiera durar y durar después (media hora, una hora… lo que fuera), y darle 2 o 3 orgasmos al chico, sucedió que hace como 4 o 5 años, empezó a rayarme ser tan… rápida… y ahora me siento más insegura, por mucha confianza que exista en la relación, pero mi cerebro me empezó a vetar el momento orgasmo (aunque afortunadamente continúo disfrutando muchísimo, porque además creo que las mujeres somos como inmensamente más erógenas o algo, no sé, entonces el orgasmo es más guinda que otra cosa), en plan «cheee, hasta aquí». Y eso es por las pajas mentales que nos hacemos, cuando a lo mejor no hay nada malo en nosotras.

    Dicho esto, me resulta muy loable que dediques parte de tu tiempo a estos foros femeninos. Y con respecto a la esfera privada… reconozco que en mi caso no he conocido a hombres que fantaseen tanto como tú, siempre he sido yo más «fantasiosa», pero era con ellos, y a veces hasta me ha dado vergüenza contarles… (sobre todo con mi primer novio y el último, que les he hecho de todo a los pobres, y en ocasiones incluso mientras me estaban hablando, y yo ahí, como empanada… en mi defensa diré que ambas han sido relaciones bastante largas, y eso da tiempo a que la mente divague, no es que fuera todo ahí, de golpe, ha sido racionado en el tiempo jajaja).

    Fe de erratas: Pues habrá muchas por mi parte, porque para mí que soy disléxica, y encima escribo muy rápido, lo siento… Tendrás que comértelas con brócoli :3

    Responder
    Homúnculo
    Invitado


    Homúnculo on #1066615

    @De los errores se aprende. Pues sí, en nuestra sociedad occidental tenemos montada una buena tortilla paisana con estos temas (sin perjuicio de que otras sociedades, como hablábamos de la nipona, tengan también lo suyo). Es muy difícil separar el grano de la paja y ser capaz de disfrutar de un anime, videojuego, película, canción o lo que sea, siendo uno al mismo tiempo consciente y crítico de los innumerables prejuicios y estereotipos que lo impregnan todo. Con todo, hay grandes divulgadores/as que ayudan con esto. En este sentido, yo sí utilizo bastante YouTube, donde aparte de niños rata haciendo gameplays, influencers corrompidos, conspiranoicos alimentando delirios colectivos y demás bazofia, también hay contenido cultural de gran calidad (por ejemplo, en temas científicos, soy muy fan de canales como QuantumFracture y Kurzgesagt). Y respecto del tema que nos ocupa, dentro de lo que son los canales de habla española, sigo especialmente a Ayme Roman, que hace muy buenos análisis sobre filosofía feminista. Luego, ya entrando en aspectos más antropológicos del deseo humano, hay una entrevista muy buena a Izanami Martínez, experta en neurociencia además de antropóloga. Dicha entrevista la escuché en el canal de podcast “Roca Project”. Me lo pasó mi sexóloga y el episodio, que está disponible en Spotify, se llama “Antropóloga revela secretos de la atracción y el deseo humano – Roca Project 2×32”. Te habría dejado por aquí el enlace (a ti y a cualquiera que lea esto y que le pueda interesar) si no fuese motivo de baneo automático.

    Respecto a lo que comentas sobre tu sexualidad, lo cierto es que me sorprende que lo veas como un hándicap, ya que tengo entendido que las mujeres carecéis de periodo refractario o si lo tenéis es muy breve (lo cual es por ejemplo el caso de mi mujer), lo cual os abre la posibilidad de poder disfrutar de múltiples orgasmos. Te puedo asegurar que yo cuando tengo un orgasmo y eyaculo me transformo en toda una ameba; dispongo de una cierta inercia de algo así como un minuto hasta que se me baja la erección, que en ocasiones me ha permitido darle un orgasmo extra a mi pareja durante el coito, y eso es todo (digo extra porque ella suele tener dos, uno muy al principio y otro hacia el final, aunque el último lo tiene que “pelear” un poco más y no siempre lo consigue en el coito). De hecho, esos chicos de los que hablas, que son capaces de terminar más de una vez durante una relación sexual, me dan un poco de envidia. En mi caso, mi mujer, llamémosla Selena, es el único ser humano con el cual he compartido un orgasmo (bueno, actualmente por fortuna muchos). Antes de conocerla, en efecto tuve varios líos, solo uno de los cuales terminó en la cama, donde sufrí un gatillazo que me dejó traumatizado bastante tiempo. Y masturbarse haciendo sexting tampoco lo cuento como compartir un orgasmo. El caso es que, la primera vez que me acosté con Selena, ella consiguió que estuviese tan cómodo y relajado que mi excitación fluyó como un río y apenas tardé cinco minutos en correrme. Pero luego, más adelante, se apoderaron de mí múltiples formas de autoexigencia (por ejemplo, pensaba que era canon que me corriese siempre durante el coito, etc.), ello sumado a un exceso de rumiación cognitiva (estoy en proceso de diagnóstico de un posible TDAH, lo cual puede influir en que a veces me distraiga incluso durante el sexo). Y de ahí la eyaculación retardada (e incluso anorgasmia en los peores momentos) que he conseguido ir mitigando gracias en gran parte a mi sexóloga, que me ayudo a admitir todas las múltiples opciones que existen durante el sexo, luchando contra las ideas coito-céntricas y sin obsesionarme tanto con el orgasmo. A mí, en general, salvo aquellos casos en los que estoy muy excitado, me cuesta correrme durante el coito, y puede que se deba a años y años masturbándome con la mano, lo cual al final te eleva el umbral sensorial y hace que sea más difícil seguir el camino de las sensaciones preorgásmicas durante la penetración, mientras que si mujer me masturba o me hace una felación, sí puedo correrme con más facilidad.

    Y el tema de las fantasías sexuales, con o sin IA, que es el tema primigenio que ha motivado toda esta entretenida y estimulante conversación, en mi opinión es algo multifactorial. Hay gente que se basa casi completamente en las sensaciones, en las emociones y en lo que está sucediendo durante el encuentro sexual o justo antes del mismo. Sin embargo, supongo que, en personas muy introvertidas y tendentes a dejar volar la imaginación, como es mi caso, el componente mental tiene más peso. Y obviamente también influye si, como de nuevo es mi caso, has pasado mucho tiempo solo y has vivido tu sexualidad en gran parte dentro de tu cabeza. He escrito muchos relatos eróticos, algunos muy bizarros (no por violentos o depravados, sino por inverosímiles y surrealistas). Por eso, si bien hay cosas que se pueden llevar al dormitorio… otras no tanto. Ejemplo 1 de fantasía: somos dos extraños que hemos sido abducidos por unos alienígenas especialmente curiosos y pervertidos, quienes no nos liberarán hasta que no nos hayan observado y estudiando teniendo relaciones sexuales, incluyendo magreo, besos, sexo oral e incluso coito, así que no vamos a tener más remedio que ir al tema, e igual podemos disfrutarlo, de hecho, puede que nos hayan expuesto a algún tipo de potente afrodisíaco, por que me estoy calentando inexplicablemente… y hasta aquí puedo leer. Sí, es un rol play muy friki, pero se puede llevar a cabo con un mínimo de acting y de falta de vergüenza (nuestros rol plays suelen terminar en un ataque de risa de mi mujer, aunque yo sí que me los intento tomar “en serio”, de hecho me recuerdan a mis tiempos de actor amateur). Pero luego… no lo sé, ejemplo 2 de fantasía sexual: me imagino que una secta de féminas druidas me secuestra en medio del bosque, me atan a un árbol, y una de ellas me estimula & masturba para obtener mi semen de cara a un ritual relacionado con la fertilidad (y luego me desatan y dejan marchar, que si no, vaya fantasía más cabrona). Sí, es una fantasía que tiene que ver con el bondage y con la sumisión, algo que también se puede llevar al dormitorio, pero no sé, este ejemplo concreto de fantasía prefiero quedármelo para mi y no compartirlo con mi mujer (más allá de Internet bajo la imperfecta protección de un pseudónimo… el mundo moderno es un poco blackmirroriano a veces).

    En fin, que tampoco quiero ni divagar más con esto ni transformar esta conversación en una especie de sexting encubierto (excusatio non petita, accusatio manifesta XD), pero al menos quería transmitir mi feedback. De alguna manera es terapeútico, y me parece importante enriquecernos unos a otros compartiendo experiencias, incluso aunque sean un poco / bastante guarrillas.

    Por cierto, sin ánimo de ser muy intrusivo ni nada (excusatio non petita… XDXD), pero algo me dice que 1) trabajas o has trabajado en algún campo relacionado con las ciencias de la salud, y 2) no vives en la franja horaria UTC+2 (yo escribo desde Madrid).

    Responder
    Homúnculo
    Invitado


    Homúnculo on #1066651

    PD: Lo del aspecto físico… como diría Izanami Martínez, hay colisiona la psicología evolutiva con la psicologíaa social. El cerebro humano masculino y femenino está especializado en buscar pistas de salud, fortaleza, fertilidad, seguridad, etc., y luego vienen los mandatos estéticos de la sociedad. En mi caso, hace unos años empecé a salir a correr, a ir al gimnasio, a hacer yoga, etc. También gané confianza en mi mismo, erguí mi postura, me empecé a sentir cómodo mirando a los ojos a la gente… y de repente, empecé a notar que dejaba de ser invisible para las mujeres. De hecho, ironías de la vida, el año pasado, una chica de la que habia estado enamorado y que me dio calabazas cuando yo era un parias social de cuerpo no normativo, pues sí, empezó a escribirme y a tontear conmigo. Obviamente le dejé claro que estaba felizmente y amorosamente casado y la cosa no pasó de ahí (para mi ser infiel es algo inconcebible, no sé como el alma no se les parte por la mitad a los que lo hacen…). Y hasta aquí el chascarrillo.

    Responder
    : D
    Invitado


    : D on #1066996

    @Homúnculo y @De los errores se aprende

    Si llego a saber este intercambio tan fructífero, ameno, apasionante, a veces escrito en arameo antiguo por no saber/entender bien de lo que hablais y, sobretodo y (sin desmerecer todo lo que ya he expuesto) RESPETUOSO… me hago palomitas!!!
    Yo, que suelo leer este foro a menudo y que contesto poco, por no decir nada, he sentido el deber y la necesidad (que no deberia ser así, pero bueno) de elogiar vuestro diálogo; por maduro, inteligente, cultural y (sé que me repito) respetuoso ante todo. Y, hasta me da pena escribir esto, porque debería ser lo normal, el poder exponer y debatir con respeto, sin faltar, llegando a entendimientos mutuos, y… simplemente leo demasiadas faltas de respeto tan ligeras que se dan con demasiada facilidad con la seguridad de estar ocultos tras una pantalla y un nick que no te da reconocimiento social.

    A la autora:
    Falta comunicación en tu matrimonio. Es así de simple. Comunica lo que te sienta mal y te crea inseguridad y, según la respuesta, deberías pensar qué hacer. Si te compensa, si puedes volver a tu país, si realmente lo conoces, si te da las respuestas que necesitas(lo más importante)… Y ahí ya tomar una decisión.
    Las fantasías son de cada uno, y podrán hacerse o no realidad, siempre que la pareja esté de acuerdo. Si la vida sexual del matrimonio se ve coartada/limitada y crees que es por la IA (o puede que no, pero no lo sabes tampoco), tienes que averiguar dónde reside el problema, qué no te está contando, qué quiere contarte, que tu lo asumas (o no), y que podéis hacer al respecto.
    Hablar, hablar, hablar…es la única solución.

    Responder
    gaby
    Invitado


    gaby on #1067013

    Al final le llenaron de respuestas sin sentido de animé y frikis y otakus etc. Amo dragon Ball. Y Kioto es mi lugar en el mundo.
    Dicho esto, el único comentario coherente es que lo que está usando es Second Life.
    No es IA.
    Porque si es algo que lleva usando varios años claramente son avatares para interactuar de manera virtual con otras personas y más si te ha dado la sensación que lo usa ya más de un año.
    Y si se mosqueo y se puso incómodo es lógico que se trata de otra persona por eso no tiene sexo contigo.
    Es infidelidad. No puedes competir con un avatar sexy que tu cuerpo no se parece en nada a éso.
    Además te das cuenta que prefiere pasar tiempo en la Oficina haciendo sexting que practicarlo contigo.

    Responder
    De los errores se aprende
    Invitado


    De los errores se aprende on #1067335

    @Homúnculo, echaré un vistazo a los canales que me comentas, aunque especialmente al podcast de Izanami Martínez. No la conocía.

    Y bueno, evidentemente, el mundo de las fantasías eróticas viene directamente influido, como te decía anteriormente, por el producto mayormente consumido a lo largo de la vida de una persona. Por eso tú prefieres a Lara Croft que a Masiel, por ponerte un ejemplo simple. Probablemente, si desde la infancia hubieras consumido otro tipo de cultura y desarrollado otro tipo de personalidad (ni mejor ni peor; simplemente otra), para tú yo adulto actual sería muy extraño escuchar de tu pareja que alberga en su cabeza ese tipo de fantasías sexuales, porque entre otras cosas, muy posiblemente, habrías escogido a otra mujer como pareja romántica. Este ejercicio de reflexión supone, en realidad, toda una quiebra epistemológica en sí mismo. Sin embargo, podría valerte como una suerte de conducta empática para con la autora del post y comprender su «trauma» (entendiendo por «trauma» un choque o sentimiento emocional que deja una impresión más o menos duradera y generalmente negativa en una persona, frecuentemente a causa de un agente externo). Y bueno, discrepo, el mundo moderno NO es «un poco blackmirroriano a veces», lo es siempre… jaja.

    Desde luego que describir traumas de cama en un foro femenino, sería el tipo de sexting más triste habido y por haber, pero seguro que tendría su nicho. Pero sí, podría considerarse terapéutico, según se mire. Igualmente, vuelvo a los orígenes de mi razón de comentar: en las relaciones establecidas (no hablo de rolletes, ahí cada cual…), encajar en valores y preferencias es más imprescindible y relevante de lo que podamos creernos. Esos «esfuerzos» de pareja por compartir fantasías, fetiches o intereses (incluso fuera de la esfera erótica: políticos, sociales o culturales), a la larga, no sientan bien. Si se analiza, es otra forma de castrarse para la persona adaptada. Del mismo modo que lo sería que la otra persona no pudiera compartir ni abrirse nunca.

    Y sí, estoy de acuerdo con Izanami Martínez y la concepción del cuerpo, pero he de decir que el «mandato estético» suelo pasármelo un poco por lo que vendría siendo el arco del triunfo. Y hasta ahora, no me he arrepentido de ello.

    Y bueno, ya para acabar, mis condolencias porque vivas en Madrid (aunque al menos tienes un montón de tiendas de manga y el Runni Akihabara para hincharte a ramen), y puede que sí viva en otra franja, o puede que disfrute del placer del insomnio, ¿quién sabe?


    @:D Concuerdo contigo, el anonimato virtual suele generar bastante falta de respeto. Y por otro lado, la comunicación en pareja es importantísima.



    @Gaby
    Completamente de acuerdo.

    Responder
    Homúnculo
    Invitado


    Homúnculo on #1067361

    @De los errores se aprende. No quería alargar este debate más allá de lo prudente (con independencia de nuestras franjas horarias y hábitos de sueño, todos tenemos una vida más allá desde foro, a menos que seamos chatbots de ultimísima generación, que hoy en día nunca se sabe). Y además, como ya se apuntaba, no está del todo bien secuestrar este hilo, cuyo objetivo debería de ser el de ayudar a su autora, pero es que soy una persona curiosa y suelo revolverme antes de quedarme con una pregunta interesante sin responder. Mx De los errores se aprende, comentas que, y permíteme que cite tus palabras: «Esos «esfuerzos» de pareja por compartir fantasías, fetiches o intereses (incluso fuera de la esfera erótica: políticos, sociales o culturales), a la larga, no sientan bien. Si se analiza, es otra forma de castrarse para la persona adaptada. Del mismo modo que lo sería que la otra persona no pudiera compartir ni abrirse nunca». ¿Significa eso que opinas que una persona puede hacerse daño al intentar adaptarse a otra personalidad muy distinta? ¿O es justo al contrario y podrías ahogarte si te encierras en ti mismo sin ser capaz de abrirte a tu pareja? En mi opinión, una vez que salta «la chispa» entre dos personas y deciden empezar una relación sentimental (una decisión profundamente irracional, por mucho que luego todos construyamos racionalizaciones a posteriori), creo que sí que habría que intentar hablar y poner en común todo lo posible (ideas, gustos, ciertas fantasías sexuales, etc.). Obviamente, sería un proceso gradual, con un flujo de información que iría aumentando en función del crecimiento de la confianza mutua, y del mismo modo se identificarían áreas de desacuerdo, que no tienen por que implicar necesariamente un conflicto (ejemplo: no comparto esas ideas, esa fantasía no me pone, etc.). Dicho esto, la máxima siempre debe de ser no hacer daño, y por ese motivo, si yo de repente tengo un pensamiento sexual random con otra figura femenina, no creo que le vaya a aportar nada a mi pareja, de hecho puede que le cause inseguridad, y voy a evitar decírselo (insisto, si tienes un pensamiento erótico recurrente con otra persona, se convertiría en un problema que habría que abordar, pero no es el ejemplo que planteo). Por eso, como decían en la película de Interestelar, lo mejor es configurar un nivel de sinceridad del 90%, a fin de tener un margen de maniobra que nos permita a las personas danzar juntas sin pisarnos.

    Y gracias por vuestra paciencia lectora a tod@s.

    Responder
    De los errores se aprende
    Invitado


    De los errores se aprende on #1067662

    @Homúnculo. Sí, opino que si una persona intenta adaptarse a un fetiche, gusto, hobbie o preferencia muy distinta a sí mima, puede hacerse daño. Y no, no considero que eso que he dicho sea lo mismo que «ahogarse» o «encerrarse» en una misma; significa sencillamente que si para A el sexting con una Inteligencia Artificial es una aberración, comenzar a interactuar sexualmente con IA’s para adaptarse a los fetiches o hobbies sexuales de B, podría terminar haciéndole daño a ella, ya que no hace lo que disfruta, sino que altera sus propios principios, sentimientos, emociones y nociones por satisfacer a otro. Sin embargo, también pienso que si B conoce a A y no encaja con los principios sexuales, sociales, políticos y/o culturales de esta, pero trata de amoldarse a ellos por amor, también acabaría por resultar muy estresante y agotador desde el punto de vista de la salud mental (razón por la que he escogido el término «castramiento», por evitar ser quien realmente se ES). *Ejemplo, leí un estudio fruto de una investigación de un grupo de psicólogos y psiquiatras que se encontraron con un gran número de adolescentes, chicas jóvenes e incluso mujeres ya adultas que afirmaron en consulta que sentían asco y tristeza cuando consumían pornografía con sus novios o maridos, a petición o proposición de estos, ya que nunca se sintieron atraídas por esa industria, pero que nunca habían compartido con nadie dicha emoción salvo en la consulta de su terapeuta. No me parece sano ni consecuente. Esas niñas y mujeres deberían descubrir y disfrutar de su sexualidad sin un producto y/o industria que les genera repulsión (trauma que acaba por extenderse al plano sexual, a solas o en pareja), y esos hombres deberían estar en una relación con mujeres que sí disfruten de ese tipo de contenido propio de la industria de la prostitución/pornografía que ellos consumen. Dices «[..] creo que sí que habría que intentar hablar y poner en común todo lo posible (ideas, gustos, ciertas fantasías sexuales, etc.)», es exactamente lo que te dije en los primeros mensajes, así que sí, estoy de acuerdo. «[…] y del mismo modo se identificarían áreas de desacuerdo, que no tienen por que implicar necesariamente un conflicto […]», igual sí que entraría en conflicto, y no pasa nada: una relación no ha de ser para toda la vida (no vivimos en Cuéntame). Se acaba, y a pastar cada oveja por su lado. Sin embargo, ocultar ese tipo de información por saber que iban a darse «conflictos» y que la relación podría peligrar (como es evidente que ha sido el caso del hombre del post de este foro), pone sobre la mesa miedos por abandono y/o rechazo (generalmente cocinados en la infancia), que por supuesto es un trauma psicológico que el señor de este post sería recomendable que tratara en terapia, sí, vale, de acuerdo; pero bajo ningún concepto es responsabilidad de la autora.

    «Dicho esto, la máxima siempre debe de ser no hacer daño, y por ese motivo, si yo de repente tengo un pensamiento sexual random con otra figura femenina, no creo que le vaya a aportar nada a mi pareja, de hecho puede que le cause inseguridad, y voy a evitar decírselo (insisto, si tienes un pensamiento erótico recurrente con otra persona, se convertiría en un problema que habría que abordar, pero no es el ejemplo que planteo).» Yo es que soy muy libro abierto y lo cuento todo, pero también te digo: 1. no tengo prácticamente nada que ocultar, porque la inmensa mayoría de mis fantasías son con la pareja, 2. mis fantasías del día a día suelen tener más que ver con cosas cero sexuales, porque a veces me aburro y me mudo a vivir a mi cabeza, como yo digo. Fin. Entonces creo que en esos casos, los «contratos» relacionales se van escribiendo sobre la marcha en los primeros momentos de la relación, y pues diría que se adaptan de una pareja a otra. No hay dos parejas iguales ni una «normatividad». Igualmente, tu mujer te conoce, y sabe que eres de fantasear sexualmente, lo que te va y qué no te va, y eso es lo importante. La autora de este post, en cambio, no tenía ni pajolera idea cuando se casó con ese señor, y eso es muy ruin por parte de él (sin entrar en si la cosa con la que se masturba es un programa informático inerte o un avatar de otra señora al otro lado de otra pantalla). Los contratos han de ser bilaterales, no unilaterales ni a beneficio de uno solo de los integrantes de la relación (sea de 2, de 3 o de orgía romántica, si existiese). Eso se llama egoísmo y egocentrismo, y es muy tóxico para quien lo respira.

    Interestellar… es de lo mejor que ha podido pasar en la cochambrosa vida fílmica de Matthew McConaughey.

    Responder
    Homúnculo
    Invitado


    Homúnculo on #1067679

    @De los errores se aprende. Entiendo tu punto de vista y estoy de acuerdo con lo que dices, lo cual supongo que pone fin a este ameno intercambio de parrafadas. Ha sido un placer debatir contigo, me has dado mucho en lo que pensar. Un fuerte saludo.

    Responder
    De los errores se aprende
    Invitado


    De los errores se aprende on #1068010

    @Homúnculo Ídem. A pesar de lo diametralmente opuestos que somos.

    P.D.: Solo espero que tu mujer no frecuente este foro y no descubra tu relación paralela con Lara Coft.

    Responder
    Satori
    Invitado


    Satori on #1068769

    Hay un poco de ayudar a la autora en vuestro «os encanta leeros a vosotros mismos».

    Responder
    Kia
    Invitado


    Kia on #1069831

    Madre mía, celarse de una IA, poco tóxicas sois. Cualquier pareja que vayas a tener va a fantasear, va a mirar a otras mujeres, va a ver porno, y se va a masturbar pensando en alguien o algo que no seas tú. Y las mujeres también lo hacemos. Y eso no es infidelidad.
    Te has planteado que igual la IA no le juzga por sus fantasías y tú, tal y como se ve si? Interésate por sus fantasías, involúcrate y no juzgues.

    Responder
WeLoversize no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta web por colaboradores y usuarios del foro.
Las imágenes utilizadas para ilustrar los temas del foro pertenecen a un banco de fotos de pago y en ningún caso corresponden a los protagonistas de las historias.

Viendo 15 entradas - de la 16 a la 30 (de un total de 33)
Respuesta a: Responder #1065572 en Le he pillado guarreando con una IA
Tu información: