Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Conocí a mí novio cuando tenía 22 años, me pareció buena persona, me pillé por él muy pronto y nos fuimos a vivir juntos a los dos meses. Durante esa convivencia yo estaba preparándome una oposición y él buscaba trabajo. El caso es que descubrí que tenía unos malos hábitos de sueño, después de cenar se ponía a jugar a la play y se estaba hasta las 4 de la mañana tranquilamente, después a la mañana siguiente se levantaba a las tantas y así sucesivamente.
Ha tenido épocas mejores y peores en cuanto a este hábito pero el caso es que 10 años más tarde de haber empezado a convivir con él no ha cambiado nada.
Actualmente lleva 6 meses de baja, por lo que sus malos hábitos se acentúan aún más.
Yo siempre he sido muy cuadriculada con los horarios y las rutinas, aunque no trabaje me duermo y me levanto a las misma hora e intento arrastrarle a él en eso. Después de cenar le digo que vayamos a lavarnos los dientes, a tomar sus pastillas ( tiene síndrome afectivo), que fume su cigarrillo de antes de dormir, etc. Él me dice que sí a todo y luego hace lo que le da la gana.
Yo acabo yéndome a la cama por aburrimiento y por cansancio y él se pone a jugar a la play, a ver videos en el móvil con el volumen como si fuese de día, no le importa entrar en la habitación haciendo ruido, etc. El caso es que he discutido con él muchas veces sobre esto, le he dicho que me planteo la relación, que cuándo va a madurar y a dejar la play, que diez años después sigue siendo el mismo niño de 22 que conocí.
Yo me planteo aspectos como mudarme cerca de mi familia, ser madre … Y a él lo único que parece interesarle es cuándo hay fútbol.
Muchas veces he pensado en dejar la relación porque no me siento cuidada, necesito mayor atención por su parte, me siento como que no tengo a nadie.
Hace unos meses tuve que abortar y me dejó retorciéndome de dolor en el sofá mientras él se iba a ver el fútbol. Siento que no tengo a nadie.
Lo peor es que no tengo trabajo, llevo meses buscando y solo me ha salido una entrevista en la que no me han cogido. Me planteo dejar la relación pero entonces tendría que volver a casa de mi padre, una persona cero empática que solo mira sus intereses.
Necesito vuestro consejo, aunque por mucho que me duela ya sé cuál va a ser.