reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Hola, os vengo a explicar una pequeña anécdota que me pasó en verano.
Yo estaba viéndome con un chico, en plena «euforia» cuando empiezas a tener algo bonito.
Ya habíamos tenido otras citas ( todas con risas aseguradas como poco) y el decidió que se quería ir un fin de semana para desconectar, aunque no estaba en el plan ( su idea era irse solo) me dijo si quería ir con él.
Yo le dije que si y planeamos la escapada » ultra rápida» a una zona de playa, un hotelito pequeño delante de la playa.
La idea era llegar y comer allí pero nos atrasamos, paramos a mitad de camino a comer, entre una cosa y otra llegamos al hotel como a las 16:00h del sábado.
Aparcamos un momento para el checking y dejar las maletas, fuimos a aparcar el coche, nos fuimos al hotel, cogimos lo que necesitamos y nos fuimos a una cala super pequeña pero preciosa.
Luego caminamos un rato por las rondas sin alejarnos demasiado.
Tomamos algo y fuimos al hotel a cambiarnos, buscar un lugar para cenar y ahí empezó la noche…
Fuimos a un italiano que estaba todo buenísimo, pedimos una ensalada y una pizza, para beber sangría de cava y yo que no suelo beber… Acabe bastante perjudicada jajaja
Yo sabía que iba perjudicada, según el me bebí como media jarra de sangría, la verdad que no tengo ni idea de lo que bebí pero a mí no me pareció tanto.
Cuando pedimos los postres después nos ofrecieron limonchelo, me lo bebí y luego iba a beber la sangría que me quedaba pero el le dijo que ya había bebido bastante y no me dejó.
Total que llegó la hora de pagar y antes decidí ir al baño
Primer problema: Levantarme de la silla, hasta ese momento no me di cuenta de lo borracha que iba jajaja pero podía ir sola al baño ( o eso creia)
Segundo problema: Subir tres escalones para entrar al restaurante e ir al baño, me fui hasta el fondo y me metí en la cocina jajaja
Al final conseguí llegar el baño con las indicaciones de los trabajadores.
Tercer problema: Ir al baño y no matarme en el intento.
Entre al baño, me puse a ello aunque perdí un poco el equilibrio pero nada grave, terminé y me lavé las manos, fue cuando me mire y me dije » Vaya borrachera llevas».
Me dio por reírme de mi misma mientras me apoyaba en la pared, resbale y me caí de lado, menos mal que tuve reflejo a pesar de todo y apoye la mano y no me di con la taza del wáter.
En definitiva, salí cosa que me costó, el chico me miraba y se petaba de risa porque jamás me había visto beber ni mucho menos borracha, pagamos y nos fuimos directamente al hotel.
Me cogió de la mano y menos mal porque me tropezaba con todo jajaja
El también iba perjudicado pero controlaba, ambos sabíamos lo que hacíamos y nos acordamos de todo.
En el hotel ya subiendo por el ascensor nos empezamos a enrollar y bueno lógicamente acabamos teniendo sexo, lo típico y normal.
Por lo visto borracha me vuelvo más salvaje según me dijo él, yo no le percibí de esa forma pero bueno el alcohol…
Total me puse encima y me cogí del cabecero dominando la situación, obviamente cuando bebes alcohol te deshidratas y no lúbricas de la misma forma, se sentía mucho más intenso para ambos.
El alcanzó a decir: Que me estás haciendo.. ( entre gemidos)
Según él yo daba unos gritos de la leche
Yo creo que todo el hotel se entero jajaja pero bueno quien no ha tenido sexo en un hotel ?
Después de todo me quedé dormida, en plan estrella de mar agotada, vino el y me desperté, alcance a decir: Joder me he dormido… Yo que quería follar…
Y me quedé dormida de nuevo en su pecho, abrazados estábamos.
Al rato me desperté, el seguía despierto y de repente le solté aún con la borrachera:
No quiero que desaparezcas nunca de mi vida…
Él: porque dices eso?
Yo: No sé… Pero no quiero perderte, te quiero mucho.
Él: Yo también te quiero mucho y pase lo que pase no nos perdemos nunca, sabes demasiado de mi vida… No te puedo dejar ir…
Y automáticamente se echó a reír y yo con él, es algo que siempre nos hemos dicho, que pase lo que pase seguiremos estando en nuestras vidas.
Y no, no es algo que se dice por decir… Yo sé que sería así.
No podemos vivir el uno sin el otro.
Hoy en día cada dos por tres me recuerda la anécdota del cabecero, que ya se lo veía en la cabeza y por la mañana colocándolo de nuevo jajaja
Que le di miedo jajaja
Nos reímos mucho y cosas que nos han pasado antes y después, con él es siempre una aventura.
También me saca los colores recordando lo que le dije esa noche, pero yo le recuerdo otra del día que lo conocí, quizás en otro momento os lo cuente.
Un saludo
