Cómo iba a imaginar que él iba a estar esa noche ahí, y yo por carnaval disfrazada con lo más cutre que me dejó una amiga. Ese día lo pasé con amigos porque eran los carnavales de mi pueblo, y a mi que se me había olvidado el disfraz en mi casa que es en otra ciudad, así que me ataviaron de lo primero que pillaron.
Al llegar la noche ahí le veo, sentado en el bar del pueblo con su flamante sonrisa de dientes perfectos, estaba allí con un conocido mío, y yo que iba con un poco de alcohol de más me envalentoné y allí que fui a saludar.
Le dije hola! ¿Como estás? Y me miró con cara de ¿te conozco?, claro que con las pintas que llevaba yo y esa peluca verde cutre normal que no me conociera, así que solo le dije una palabra más para que recordara donde había vivido toda mi vida (y son bastantes km lejos de él) y le cambió la cara, no fue mi sensación, fue mutuo, en ese momento se nos pasaron mil cosas por la cabeza, recuerdos de 24 años atrás. Sonrió y se levantó y me dio un gran abrazo. Es indescriptible la sensación que tuve en ese momento pero se me removió el alma, esa que tengo tan dañada con el paso del tiempo.
Hablamos, hablamos muchísimo, y… la verdad es que apenas nos separamos en toda la noche, ¿de qué hablamos? Pues de la actualidad, del pasado, sobre todo ese pasado que ahí está ahora removiéndome el pecho.
¿Que puedes esperar de un amor inocente adolescente y encima a distancia? Nos conocimos cuando yo tenía 13 años y él 19, en 1998 cuando no había internet accesible a todo el mundo ni móviles nos escribíamos cartas súper bonitas , nos llamábamos al fijo, muchas veces íbamos a la cabina aunque estuviera el tiempo horroroso porque queríamos hablarnos, nos queríamos mucho de esa manera intensa de adolescente sin un solo beso de por medio, pero nos separaba la distancia, y con avión de por medio…
Pasaron los meses, y para primavera de 1999 el comenzó a estar un poco más distante, no llamaba y no escribía, y cuando le llamaba yo nunca estaba en casa, pero no tomé demasiada importancia, yo deseaba ir a mi pueblo para poder verle, y cuando por fin llegó el verano fue cuando me derrumbé al verle con otra chica, recuerdo su mirada cuando me vio y se dio cuenta de lo que había visto y recuerdo como se me partió el corazón en dos, esa noche de ese tan esperado baile fue de las veces que más lloré en mi vida, y mira que soy llorona. Volví a verle un par de veces en fiestas de pueblos diferentes, y al final… pues nos besamos, tanto tiempo que no nos queríamos separar. Y si, él estaba con esa chica, pero a mi en esos momentos estaba tan embobada por el que ni lo pensé, con 14 años de aquella época que vas a pensar…
No volvimos a vernos más, yo volví a mi ciudad, y pasaron varios años hasta que un día nos cruzamos, nos intercambiamos en móvil y alguna vez nos escribíamos algún mensaje, todo en plan amistad, hasta que un día su pareja (esa misma de la adolescencia) descubrió que nos escribíamos de vez en cuando y me sentenció, y dejamos de hablar, parece ser que descubrió lo de años atrás.
Obviamente el enamoramiento con los años se ha ido, pero todos los años he recordado su cumpleaños aunque no le haya felicitado, y alguna vez le he visto de lejos, pero no se me ha ocurrido acercarme a él ni por asomo porque no quería pleitos con su pareja ni mucho menos.

Pues el otro día nos pasó como en aquella época, no nos queríamos separar, y le dije porque así lo siento, que él ha sido siempre mi primer amor, un amor inocente y que nunca me he olvidado de él aunque no pudiera ser… su mirada lo dijo todo, y se le veía triste. Entre otras cosas me dijo que en su momento le dio miedo la distancia que había entre nosotros y que le daba miedo estar solo mientras yo vivía en otro sitio, que porque no le dije en su momento, eso y qué hubiera pasado si hubiera terminado con él porque él me quería y yo a él también.
No voy a olvidar esa mirada tan penetrante y con la que solo con un gesto ya sabía que había deseo pero a la vez respeto, pero 24 años después de conocernos nos comimos con la mirada porque saltaban fuegos artificiales por ambas partes, y saltándome mi regla básica del amor que es no liarme con tíos casados, lo hice, lo hicimos porque fue una decisión mutua y nos preguntamos si estábamos seguros y siento que fue maravilloso, volvió a despertar en mi esos sentimientos de cuando era una niña aún. Sé que solo hemos tenido sexo una vez y que no habrá más veces, pero ciertamente me siento mal pensando en su mujer. Yo he tenido varías relaciones fallidas y ahora no estoy con nadie y él… está casado. Sé que no obré bien y que probablemente nos volveremos a ver en algún sitio de nuestro pueblo o cerca ahora que vivo algo más cerca y voy más frecuentemente, pero no creo que haya más oportunidad de tener esa complicidad como la sentí hace unas pocas noches, porque de cruzármelo con ella no haré ni el amago de saludarle.
No pensaba que tantos años después me despertaría estos sentimientos que tengo ahora mismo, pero hay que ser realista, y es algo que no puede ser.
J.M.