Hola a todxs. Os escribo porque me encuentro en una situación delicada, y no sé muy bien cómo afrontar todo esto.
Hace un año medio mi novio notó que perdía fuerza en un brazo, no era dolor simplemente como que no tenía tanta resistencia como en el otro. Esta sensación le duró un día medio. En un principio pensamos que podría ser cosa de estrés o algo de las vértebras, algo que ya padecía un poco de antes, pero para quedarnos tranquilos fue al médico, que le hizo una serie de pruebas para descartar algo más grave.
Tras varias pruebas, como análisis de sangre, finalmente le hicieron una resonancia y una punción para confirmar que no se trataba de un tipo de esclerosis. Estas pruebas salieron bien, sin ninguna anomalía, pero para descartar completamente algo así le indicaron que debía volver seis meses después para repetirlas. Hace un par de semanas volvió a hacerse otra resonancia, y unos días después le llaman para decirle que tiene que acudir la consulta para comentar los resultados, preguntamos pero nos dicen que es por un tema del alta (nosotros felices pensando que finalmente no tenía nada y podíamos estar tranquilos). Obviamente esas cosas no se dicen por teléfono. Llega a consulta (ese día fue acompañado de sus padres), pensando que no sería nada, y le dicen que en la resonancia se aprecian daños que podrían ser provocados por algún tipo de enfermedad desmielinizante, que podría ser algún tipo de esclerosis, que tendrá que hacer más pruebas para concretar el tipo y el tratamiento a seguir. El neurólogo le informa que se ha pillado la enfermedad al principio de todo (en la anterior resonancia no se veía nada anormal) y que ahora está controlada y con los avances médicos que hay con el tratamiento podrá llevar una vida normal, y que hay personas que incluso la padecen y por falta de síntomas importantes nunca llegan a saber que la tienen, y viven un montón de años. He de añadir que la sensación de debilidad en el brazo no volvió a sentirla desde aquella primera vez.
La verdad tengo una sensación de impotencia tremenda, no sé cómo ayudarlo. Además ahora mismo tengo mucha rabia porque él ya ha pasado bastante (por temas de salud), y ahora que por fin estaba en un buen momento aparece esto.
Lo apoyaré en todo, le he dicho desde el primer momento que puede contar conmigo y que la enfermedad es de los dos, que estaré con él, igual que él está conmigo en mis problemas. Por otro lado tampoco quiero que sienta que es un «enfermo», en el sentido de protegerle demasiado, no sé si me explico, ni tampoco quiero dejarle ver mucho cómo me afecta esto, y lo enfadada que estoy con lo injusto que es el mundo.
Bueno siento el testamento, necesitaba desahogarme y soltarlo todo. Si tenéis algún consejo lo agradeceré un montón…
Gracias