Hace un mes justo me mudé a un pueblo tranquilo porque mes salió una oferta de trabajo. Tengo pareja pero él no podía dejar su trabajo, por lo que me vine a vivir sola.
Los primeros días fueron difíciles: trabajo nuevo, mudanza, no conocer bien el lugar, etc.
Soy muy deportista, por lo que lo primero que hice al llegar fue apuntarme a un gimnasio. La cuestión es que la primera semana, al salir del gimnasio fui a una tienda del pueblo a comprar algo de comida y al salir lo encontré a él. Era un chico de unos 25-30 años que me miraba descaradamente. Yo pasé de él, me habló pero le dije que estaba ocupada. La cuestión es que comenzó a seguirme diciéndome piropos, que comenzaron siendo cosas «inofensivas» pero acabaron siendo muy desagradables.
Como me seguía decidí no ir a mi casa y vague por el barrio, entré a un bazar chino esperando a que se fuera, pero él seguía allí. Al salir vi que me estaba grabando y yo ya no sabía qué hacer. No entiendo como no llamé a la policía, en aquel momento estaba aterrorizada. Finalmente tuve la idea de entrar a una armeria para ver si se marchaba. Estuve un tiempo allí viendo como la gente compraba cosas para cazar y aproveché y me compré un spray de pimienta. Al salir (casi 40 min más tarde) ya se había marchado.

Esa noche no me atrevía ni a bajar la basura, pero al final me obligué a seguir haciendo vida normal. Al final el lugar donde vivo es muy tranquilo, la gente es muy amable y no quise dejar que algo así me marcara.
Tras ello se lo he contado a las personas con las que voy cogiendo confianza de la zona, sobretodo porque por la noche me da un poco de miedo ir sola. La cosa es que me siento mal al contarlo, no me pregunteis porqué. Supongo que siento que me estoy haciendo la víctima.
Y bueno, esta es mi historia de #cuentalo. Necesitaba abrirme. Mee considero una mujer fuerte y empoderada, pero estás cosas me superan.