Como pone en el título, sufrí acoso escolar de pequeña. En mi caso fueron unos siete años, desde los nueve hasta que pasé a Bachillerato. Vengo de un pueblo pequeño en el que lo que importa es el qué dirán, y donde no hay mucho margen para ser diferente, y yo lo era: me gustaba leer, era tímida, con gafas y gordita, y no me gustaban los deportes. Resultado: años de machaque, de insultos, de marginación… Lo pasé muy mal, y mis padres lo único que hicieron fue llevarme a una psicóloga y, en uno o dos casos, hablar con los profesores. Nada más. Yo lo tenía normalizado, entendía que era normal que nadie me quisiera, ya que era diferente. Y de niña hasta entendía que mis padres no me defendieran, porque aunque me querían, para ellos era una vergüenza tener a un bicho raro en la familia y no querían que la gente del pueblo les mirase mal. O sea, tenía el maltrato totalmente normalizado.
Ahora soy madre, y no lo entiendo. En uno o dos casos mi madre ha dicho que quizás, quién sabe, deberían haber hecho más por mí. Nunca lo he pensado hasta ser adulta, pero ahora estoy segura de que si alguien hiciese daño a mis hijos, los apoyaría, les haría ver que no tienen por qué pasarlo mal y hasta me enfrentaría al colegio si viera que sufren acoso. El problema es que ahora he desarrollado un cierto rencor a mis padres, porque no hicieron prácticamente nada y hasta tenían normalizado que si alguien era raro o no se sabía defender (esto último lo decía mi padre), se metiesen con él. No quiero tener rencor, entiendo que lo hici
