Me voy a poner algo dramática quizás, pero puedo empezar por algo bonito. Conocí a mi amiga de Ucrania hace unos cinco años en un proyecto humanitario, ambas éramos voluntarias. Rápido conectamos, es una mujer inteligente, dura pero con un gran corazón. No nos hemos visto físicamente desde entonces aunque hablamos a menudo de nuestros proyectos y nuestras vidas en los respectivos países. Tenía programado un viaje a Ucrania cuando finalizase un poco el tema de la pandemia… luego llegó la guerra.
Mi amiga está con sus padres, los cuales se resisten a abandonar el país. Ella los cuida, dice que no quiere dejarlos atrás. He intentado desde que estalló la guerra contactar con diferentes ONG y colegas que están en la frontera para sacarla de ahí. No lo he conseguido. Ahora se ha complicado porque está en una zona conflictiva, y es arriesgado.
Mi posición ante la guerra ha creado astillas puntiagudas en el terreno familiar, puesto que mi cuñada es rusa y pese a su edad joven, no observo en ella «la empatía que me gustaría ver». Hizo un comentario sobre que su perro que está en Rusia no tendría el mismo pienso para comer por las restricciones, acto seguido me levanté de la mesa y me dirigí al baño dónde vomité. Mi hermano creo que la arropa (creo no, seguro, pero me cuesta escribirlo). Nunca he visto esto en mi vida antes. ¿En qué momento?

Estar al lado de mi amiga en esos momentos es duro. No me siento bien quejándome, es más me siento egoísta. Hablo con ella a diario por teléfono. Esta semana estaban bombardeando de madrugada y ella que nunca se queja de nada, me dijo por primera vez «quizás tengo que arriesgarme y salir del país». Muchas personas se han ofrecido pero a la larga, esas ofertas van decreciendo (ocurre en todos los desastres naturales).
Como amiga vale pero como psicóloga y especializada en violencia me siento bastante fracasada. Resulta que me está afectando ver a mi amiga en esa situación y percibo su trauma desde lejos. Se enmudece del miedo. Pero dejarla, nunca.
A veces estoy con ella por teléfono pero yo tampoco tengo palabras para decir.
Intento hacer estrategias de «visualización» pero ella las conoce. Mi manual no funciona con mi amiga.
Resulta que pensé en ayudarla ofreciendo una casita en el pueblo en dónde tengo raíces. Estoy muy dolida porque pensé que «saldría sólo en mi familia esa opción». No es así. Mi cuñada «que tiene un carácter que no mata ni a una mosca no sé que mosca la ha picado». Conociéndome esto nos alejará bastante en el futuro. Siento un rechazo hacia esta actitud que no puedo evitar.
Y es así cómo a veces las amigas se convierten en familia.
No sé como acabará esta historia. Si iré a la frontera (con un dinero que ahora mismo no dispongo), si iré de voluntaria a una ONG en la frontera hasta encontrar a mi amiga. Si conseguiré un lugar o simplemente voy a estar por teléfono hasta que pueda estar.
¿Os he dicho lo extraordinaria persona que es mi amiga? Es una mujer increíble.
Gracias por leerme <3
Valoremos la paz y libertad que tenemos! No nos cansemos de luchar por más.