Hola a todas, no sé si esto es más bien un follodrama o debería ir a la sección de medicina o yo que sé, pero os lo cuento y me dais vuestra opinión porque con más de 40 años a mí esto me pilla un poco en bragas (nunca mejor dicho). Llevo unos cuantos meses con un tío que me flipa. Es perfecto, de verdad, un empotrador de manual. Yo a él también le gusto mucho (de esas veces que se nota) y es todo como muy guay. Pues no. Siempre tiene que haber algo que estropee la cosa porque si no, no tendría puta gracia. El caso es que desde que empecé con él había cosas que no me cuadraban mucho en la cama… le cuesta mucho excitarse, ya me enténdeis, yo estoy acostumbrada a morrearme un poco con alguien y que al quitarle la ropa eso esté ya más duro que un picahielos, bueno, pues con este no, de hecho las primeras veces fueron un poco fracaso porque no podía. Decía que no entendía lo qué pasaba que yo le gustaba muchísimo, que no le encontraba explicación. Bueno, al poco tiempo todo empezó a funcionar medio normal (tarda un poco en empalmarse pero luego es la ostia así que a mí me da igual) y me olvidé del tema, de vez en cuando ha tenido algun gatillazo pero ha sido anecdótico. El problema es que desde hace ya una temporadita larga, el problema ha vuelto pero peor, ahora le cuesta, lo consigue, empezamos súperbien y a mitad de polvo plof (creo que entendéis el plof)… y además se ralla cantidad, me da mucha cosa porque veo que se come la cabeza y se siente fatal y no entiende por qué le pasa. Yo le digo que no se preocupe que ya se le pasará que si se obsesiona será peor pero, joder, la verdad es que me tiene un poco preocupada el tema. ¿Alguien experto en gatillazos que me asesore? Por cierto, me he dado cuenta de que por la mañana no se levanta empalmado como el resto de los mortales. Eso le añade más emoción al asunto. Gracias por leerme.
algún sexólogo en la sala?
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