Les comento entre risas, porque ya con el paso del tiempo lo he comprobado.
Soy una chica simpática, alegre, carismática y considero que agradable a la vista. A ver, como todas las personas, cada quien tiene lo suyo y para gusto, los colores. Pero en mi experiencia, puedo decirles que las personas que han pasado de mi. En este caso y siendo hetero, han sido los chicos que curiosamente no eran mi tipo, o no me llamaban la atención a una simple vista. Sino que quizás me llamaba la atención su personalidad y me daba la oportunidad de conocerle y no ser superficial. Pensando siempre ¿Qué puedo perder?, si el no ya lo tengo. Pues déjenme decirles, que igual se pierde.
Esos chicos han sido los más despiadados a la hora de criticar, rechazar u opinar del físico de los demás. No sé si la sociedad los convirtió en seres tan superficiales, pero que van a su bola. No quiero generalizar, pero los que más han atentado a lo largo de la vida con mi autoestima, han sido ellos. Cuento esto porque hace poco salí con el último, a través de una App y mientras nos escribimos, me ha preguntado de mi peso. No tengo problema con hablarlo, soy una mujer de 1.72 y peso 62 Kg, intento llevar una vida saludable, por temas de salud. No me obsesiona mi físico, Tengo estrías y celulitis que he aprendido a amar. Pero su respuesta ha sido: Bien, no me gustan las mujeres gordas, si las normales o delgadas. Me hizo ruido y dije, esperemos que me puedo encontrar. Pues llegó el momento de conocerle, y ¡Boom! no me gustó, pero ¿por qué no le iba a dar la oportunidad de conocerle?. Él me miró y después de eso, dejo de enviarme mensajes, cambió su actitud.
Hasta ayer que me envío un mensaje que decía: Lo siento, no eres mi tipo, eres una chica guapa pero para tanto. Pues leí el mensaje y lo único que se me ocurrió fue escribirle a un gran amigo y enviarle la captura de pantalla del mensaje, a lo que él respondió. Basta de andar con chicos feos, son superficiales. Ahora les pregunto yo, qué dicotomía hay en esta sociedad, que te hacen sentir para la mierda por que no entras en sus estándares de belleza absoluta.
Quizás también he sido culpable y he discriminado a los guapos, creyendo que todos son superficiales. Pues ahora, con mi lema de ¿Qué puedo perder? les digo, que iré como potra empoderada buscando alguien que me encante a simple vista y veremos qué pasa.