Desde que me quedé embarazada todo el mundo me presionaba para ser padrinos de los niños. Yo tengo una hermana y un hermano y mi marido tiene dos hermanas y un hermano. Mi bebé es el primer niño que nace en la familia y todo el mundo quiere tener el honor de ser los padrinos, pero está claro que no podemos elegirlos a todos.
Mi marido me preguntó si me parecía bien que su hermano fuera el padrino, y mi hermana, la madrina, de esa manera, él no tenía que elegir entre las dos hermanas. Yo estoy muy unida a mi hermana así que me pareció maravilloso y de hecho me llevo mejor con mi cuñado que con mis cuñadas.
Esta tarde estábamos celebrando el cumpleaños de mi suegra cuando les hemos dado la noticia y se ha liado la de dios.
Lo que peor me sabe, es que nos hemos cargado el cumpleaños. Si hubiéramos sabido que iban a reaccionar de esa manera, no lo hubiéramos hecho allí, pero preferíamos hacerlo de frente y con todos para que vieran que no había mala intención y nos ha salido fatal.
Mi marido está tan enfadado que dice que a este paso va a coger a su mejor amigo por su parte y mis suegros están pasándolo mal viendo la situación.
¡Qué pena que algo bonito termine siendo algo tan triste!
