Buenas tardes, hoy me pongo reflexiva a pensar en las consecuencias que ha traído a mi salud mental todo el bullying que me han hecho, sobre todo viniendo de mujeres.
Durante los años de colegio e instituto no había tenido situaciones graves de acoso, más allá de algún rifirrafe puntual, que siempre se solucionaba.
Pero fue llegar a la universidad en otra ciudad, y no os mentiría si dijera que en más de una ocasión he pensado en desaparecer para siempre. Fui a una ciudad nueva a estudiar y me quedé en una residencia de monjas, las cuales me hicieron la vida imposible durante todo el año que me quedé allí. Eran bordes conmigo, si tenía algún problema lejos de intentar echarme una mano se reían de mí, etc. Y luego las chicas que había allí que éramos solo 5 chicas también me hicieron la vida imposible riéndose de mi todo lo que pudieron y más.
En la uni encontré un grupo de chicas que me parecieron majas, pero resulta que eran todo lo contrario. En concreto una de ellas me cogió tal manía que hizo todo lo posible por intentar excluirme del grupo, pero no lo consiguió, entre otras cosas, me intentaba dejar sola en los trabajos en grupo, cuando salíamos de la uni a comer o a dar una vuelta me invitaba a irme, diciéndome que si no tenía que irme a la resi, me hacía el vacío abiertamente. Y lo peor es que era sólo conmigo, con los demás era un amor.
Me generaba tal angustia esta situación que a finales de 2 de carrera estuve a punto de terminar con todo tomándome 2 cajas enteras de paracetamol. Suerte que justo vino mi madre y no lo hice.
La situación a la que he llegado es que no tengo ganas de nada, he encontrado nuevas amigas pero no confío en ellas, no puedo abrirme a nadie porque no tengo ganas de volver a pasar por lo mismo. Veo a casi todas las chicas de mi edad con sus amigas y yo no puedo confiar en ninguna chica de mi edad a estas alturas.
Ya no sé que hacer, voy al psicólogo pero no noto gran ayuda.
Muchas gracias por llegar hasta aquí.