Mi marido trabaja para una gran empresa multinacional y constantemente le envían durante años a abrir nuevos mercados. Aunque así le conocí y al principio me encantaba eso de ver mundo y cambiar de residencia al cabo de unos años, me he cansado de que cada cambio implique una mudanza, un cambio de colegio para los niños y volver a adaptarnos todos a una nueva cultura y gente.
Esta vez le han destinado de nuevo a un país asiático y me he plantado. Los niños ya tienen 10 y 8 años y no quieren separarse de los amigos que han hecho en este país, por lo que le he dicho que o abandona o se va solo.
No es posible hablar de este tema sin discutir y yo no quiero cambiar de parecer, especialmente por mis hijos. Mis padres me apoyan y son conscientes de que es posible que esto termine con nuestra relación, pero es que no se puede anteponer siempre el trabajo a la familia.
¿Creéis en las relaciones a distancia? Yo no, sé que este ultimátum me va a pasar factura pero tengo que jugármela.
