Estoy cansada, agotada de tener que cargar con lo problemas de todos los que rodean y no poder venirme abajo, me han dado el papel de la fuerte o lo he adquirido yo con los años tirando del carro de muchos de los que me rodean y estoy ya al límite.
Si me paro a pensarlo fríamente, en mi vida no tengo problemas exagerados, vamos lo normal en cualquier persona, algún mes que cueste más hacerse cargo de facturas por gastos inesperados, algún suspenso de los niños, problemillas laborales, nada que no tenga solución o sea cosa del día a día.
Los problemas son los demás, supuestamente son «débiles» y siempre hay que estar tirando de ellos, pendientes e intentar sacarles las castañas del fuego.
Sé que no soy muy concreta, pero seguro que muchos me entendéis.
Ya he estado un par de veces con un psicólogo hablando de este tema y me dice que debo dejar que cada uno asuma sus responsabilidades y no cargármelas yo a la espalda, pero el problema viene cuando esas responsabilidades afectan a niños que se quedarían desamparados si yo no me hago cargo.
Así que ahí voy, con una ansiedad de caballo, que encima me hace comer compulsivamente y es otra cosa que hace que me sienta aún peor.
Estoy de bajón y no le veo solución a todo lo que me rodea, si no seguir tirando del carro.