Carta a la amiga perdida

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    A on #599934

    Empezaría con un “querida amiga”, pero conociéndote, eso te va a hacer enfadar aún más, así que mejor no lo hago.

    Soy consciente de que cada persona es un mundo, que todos somos diferentes y sobre todo, que todos, absolutamente TODOS, tenemos defectos y cosas en las que estamos trabajando pero te prometo que esta no la he visto venir.

    Se que no estás bien pero lo que pasó el mes pasado, supera todas las expectativas. Tengo que decirte que estuve haciendo un análisis de lo que pasó todo el camino hasta el lugar al que nos dirigíamos en el viaje más silencioso que he hecho en mi vida así que voy a empezar por recordar los hechos:

    5.30 am, un día no laborable, preparándonos para salir hacia una actividad que a quién le hace ilusión es a ti, pero a la que me apunto porque al final son de esas experiencias vitales que uno tiene que probar para decir: “oh shit, definitivamente esto no es lo mío”. Salimos y se producen una serie de ruidos en el exterior que son inevitables, pero que en mi opinión, parcialmente estuvieron alentados por lo que tú hiciste. Te digo que es muy temprano para estar haciendo ruido y te piras súper cabreada al coche.

    Como ya nos conocemos, entro al coche, dispuesta a aclarar lo sucedido ya que, efectivamente, parte de los ruidos no son culpa tuya pero tampoco estabas ayudando. Como sé que a veces las cosas salen de mi boca con peor tono del que tienen en mi cerebro, dispuesta a reconocer eso, intento aclararlo, sobre todo para no fastidiar el día. Y aquello explota. Explota tanto que aún no se ni por donde me vino… llorando, gritando…

    Me permito un inciso aquí: Una de las cosas que creo que si he conseguido en estos últimos años es aguantar el tipo cuando las cosas escalan de esta manera, tanto en el trabajo como a nivel personal, he conseguido no ponerme en el mismo modo salvaje, al menos a la primera, seguir hablando de manera suave e intentar buscar una manera asertiva de redirigir la conversación.

    Pero nada funciona, siguen los gritos y los llantos por algo que a mí no me parece grave. Y claro… reconozco que tengo un límite, me canso de no conseguir que me hables normal y bien, de que no escuches lo que yo estoy diciendo, de que no me ayudes a entender que c*ñ* ha pasado y suelto una de mis perlas… Ahí, en ese momento, ya sé que la he cagado pero, sinceramente, no sé cuánto puede aguantar una persona sin saltar con la que me estabas liando, ¡si llegaste incluso a inventarte cosas que yo no había dicho!

    Estos son los hechos, narrados intentando ser aséptica, reconociendo que pude tener parte de culpa y sabiendo también, que toda historia tiene dos versiones. Seguro que tu punto de vista es distinto y me hubiera encantado escucharlo pero no he tenido esa opción.

    Así que viendo el percal, ese día opto por el mítico “venga, vamos a hacer como que no ha pasado nada, a lo mejor podemos reconducir la situación”. Parecía una buena idea por si te daba vergüenza pensar en cómo habías reaccionado, quería intentar ponerte las cosas fáciles para que te calmaras y pudiéramos hablar como adultas. A los 10 minutos, dejé de intentarlo porque además de no funcionar, es terriblemente ridículo hablar solo de esa manera. Así que me pasé otra hora (y otras cuantas vueltas que le he dado después en las últimas semanas) pensando en lo que había pasado, repasando cada frase que se dijo, las circunstancias atenuantes que existen, la forma de ser de cada una… Y no consigo entender porque te enfadaste así, lo siento.

    De verdad que he hecho examen de conciencia desde entonces… Ese día pensé que a lo mejor había sido yo, que había tenido unas semanas muy malas y que ya te vale, que podías haberme dado un poco de cancha antes de ponerte así… Pero eso no valía, porque falla la primera premisa: por muy bronco que fuera mi tono con el tema del ruido, no se justifica lo que pasó. También falla la segunda: Si yo no estoy pasándolo bien, tú tampoco, y por eso tengo que ser yo la que te dé un poco de cancha a ti. Eliminamos el bonus extra de gilipollez permitida por situaciones complicadas adyacentes de la ecuación: como he dicho, no valía para mí pero tampoco para ti.

    Entonces pienso que ese día me echaste en cara durante tu arrebato cosas súper bizarras de días anteriores, cosas que además yo pensé que ya habíamos aclarado… que te abrí las puertas de mi casa todo el fin de semana para que todo saliera genial, que me desviví para que estuvieras cómoda (cosa que, claramente, falló también en algún punto), que no te has dignado a intentar aclarar las cosas dejándome hablar desde entonces… Ese día opté por sacar a pasear la «nevera» y dejarte dentro un rato, el resto del camino, porque todavía hoy no consigo ver qué había sido tan grave para justificar lo que acababa de pasar. Una vocecita en mi cabeza dice: «bueno, déjala, no está bien por muchas cosas y a lo mejor ella también está haciendo examen de conciencia y se acerca a hablarte o hace algún gesto de acercamiento y entonces puedes intentar sacar tú el tema de nuevo».

    Nop. Nain. Zero…

    Volvemos prácticamente en silencio de nuevo a casa, con algunos conatos de acercamiento que me dan algo de esperanza, pero en realidad tenemos otra hora y pico de viaje silencioso y terriblemente incómodo y te marchas. Entras en MI casa, recoges y te marchas sin mirar atrás, sin un amago de arreglarlo, sin dedicarle a esta amistad ni 30 segundos de tu tiempo… Para mi está claro que todos hacemos cosas mal, por supuesto, que mi tono pudo sonar peor de lo que yo creo o quería que fuera, pero ¿no poder hablarlo? ¿Llevar las cosas tan al límite? Es de locos… ☹

    Lo siento, pero me bajo aquí. No puedo ayudarte, ni siquiera estoy segura de que quieras que te ayude… pero estoy segura de que no soy yo lo que necesitas como amiga. Siento si te ha podido parecer en algún momento que no soy una buena amiga, no soy buena con los detalles y tengo defectos en los que estoy trabajando, pero no me había dado cuenta de lo sujeta por alfileres que estaba esta amistad si una cosa, en mi opinión ojo, tan absurda hace estallar todo por los aires. Te he sacado de la «nevera» y estoy moviendo tus cosas al rincón oscuro, ese que cierro con llave con las cosas que duelen dentro. Me temo que no se gestionar estas cosas de otra manera y también sé que esto funciona aunque quizá no sea lo más sano.

    Espero que el proceso en el que estás trabajando con tu psicóloga te ayude, pero yo no voy a quedarme a esperar el resultado porque solo podemos ser amigas en la distancia. Cuando estamos juntas, siempre hay algo que te molesta, algo que hace que te cambie la cara, es necesario medir todas las palabras y opiniones sobre los temas más variopintos para que la aparente calma no desaparezca de repente, y yo no quiero vivir así porque las amistades se eligen, y yo creo que hace unas semanas tú ya elegiste por las dos.

    Quiero cerrar esta carta con algo que a lo mejor otros no te van a decir, quizá porque les importas menos de lo que me importabas a mi: No, no es normal ponerse así, no es normal no querer hablar las cosas y no puedes tener siempre la razón. Lo siento.

    Espero de corazón que te vaya estupendamente.

    Fdo.: A


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    Burbon
    Invitado


    Burbon on #600721

    Buenas A, sólo por invitarte a la reflexión: No digo que sea el caso pero das a entender que a veces tienes comentarios poco amables y es posible que hayas estado tratando mal a tu amiga sin darte cuenta. Se puede pedir silencio con amabilidad o sentido del humor. También hablas de cosas bizarras que creías haber aclarado. Y a ver, los malos entendidos pueden aclararse pero cuando son muy frecuentes es normal que terminen dañando la relación.

    Se que hay mucha gente para la que hablar mal a los demás está bastante normalizado pero yo creo que lo normal es que resulte irritante que te hablen mal, y que si una persona está pasándolo mal psicológicamente y le viene otra, que se supone que es una amiga, es decir, un apoyo, alguien con quien despejarte un rato de tus problemas, con borderíos, salidas de tono y malas formas por cualquier cosilla (ruido), es normal que la otra persona explote.

    No te digo esto para juzgarte, sólo para invitarte a la reflexión. También puede ser que tu amiga no tenga las habilidades suficientes para relacionarse con normalidad, en cuyo caso haces bien en poner distancia.

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    AtrapaLaFaja
    Invitado


    AtrapaLaFaja on #601569

    Vete tú también al psico anda, que me da que tu amiga no es la única que lo necesita.

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    Lyris
    Invitado


    Lyris on #601620

    Llámame loca, pero me pareces una pedazo de desagradable ya sólo con el escrito, a ver si es que la que está hasta el coño de todo es tu amiga…

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    Maria
    Invitado


    Maria on #601645

    Has hecho bien, cuando las relaciones se vuelven tóxicas hay que eliminarlas por el bien de ambas

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    C
    Invitado


    C on #601673

    Te crees muy lista y superior a tu amiga, yo creo que le has hecho un favor. Seguro que está mejor sin ti…

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    Miri
    Invitado


    Miri on #601681

    Madre mía pero si no se entiende nada de lo que pones? Un ruido? Un ruido de que? Y esta carta publicada aquí?? Esto es para tu diario, mira que me gusta leer todo lo que pone la gente pero contigo… No me he enterado de nada de la historia

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    Gimena
    Invitado


    Gimena on #601694

    Eso de invalidar los sentimientos de la gente porque a ti “no te parezca para tanto” háztelo mirar, a ver si trabajamos empatía porque vaya tela, creo que no te has puesto en su lugar para nada. Bien si decides no quedarte más, es totalmente lícito, pero le achacas toda la culpa a ella y quizá ni siquiera esté preparada para hablar de nada. No sabes qué piensa ni cómo se siente. De verdad, mi consejo es que tomes ejemplo de ella y también vayas al psicólogo para aprender a ponerte en la piel de los demás sin juzgar.

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    Pilita
    Invitado


    Pilita on #601698

    Hola preciosa,

    Me pasó exactamente lo mismo, solo q yo no tengo ni el mal arrebato. Hay gente que por x o por y decide que no te necesita más en tu vida, y lo peor decide que no te mereces ni una explicación. Se montan una pelicula extraña en su cabeza en la que dejas de tener cabida en su vida, a mi me paso tras 8 años. Era mi mejor amiga, la persona a la que más quería, a parte de mi familia. No me gané ni un adiós, lo peor que lo busqué… aprendí a entender que eran decisiones individuales en las que poco o nada tienes que ver. Cuesta pero se sale. Un besazo y mucha suerte.

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    Michi
    Invitado


    Michi on #601735

    Pues maja, a mi tu tampoco me das buena espina, y explicas las cosas de manera muy velada, lo único q pretendes es dejar a tu amiga como la mierda y denotas una superioridad q huele a kilómetros.
    Tu tmb necesitas terapia. Y x aquí necesitaríamos la otra versión.
    Ah! Y ahora corre y escribe una segunda parte toda reventada.
    En fin.

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    Goma
    Invitado


    Goma on #601737

    Jajajaja anda que… Pa escribir esto tela.
    Vaya cómo tais… Ambas dos… Pa tratar esas cabezas.

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