Hace un par de años me ingresaron en el hospital por los resultados de una analítica. Me tuvieron casi una semana ingresada porque me dijeron que tenia anemia, que estaba en infrapeso y que me podía desmayar en cualquier momento, entre otras cosas. Esto me pillo por sorpresa.
Pasaron los meses y me recompuse, empecer a ir a terapia por motivos familiares y allí me di cuenta de que tenía trastorno de la conducta alimentaria. Pero hasta que mi psicóloga no me dijo textualmente que había estado ingresada por eso (era menor aún y hablaban los motivos con mi madre) no tenía ni idea.
Me empezó a cuadrar todo, mi obsesión con la grasa corporal cuando estaba en una xs y talla de niños, la ausencia de regla durante meses porque no podía perder sangre y eche la vista atrás y me di cuenta que los meses previos al ingreso había estado haciendo dos comidas al día. Además, me puse a ver fotos y tenía la constitución totalmente cambiada, un cuerpo que a día de hoy se me hace irreconocible.
A partir de ahí adopte una postura de conciencia y aceptación de mi cuerpo. Me hice el piercing del ombligo y eso me subió mucho la autoestima, de tal manera que empecé a usar la ropa que siempre había querido llevar y aumentó mi seguridad. Me veía un cuerpo increíble. Todo cambio a raíz de este verano que paré de hacer deporte porque tenía compromisos académicos que no me dejaban tiempo. No sé cuánto engordé porque tengo prohibido pesarme y por mi bien no lo hago, solo sé que no me venía la ropa.
Desde septiembre retome los deportes que me gustaban y he ido perdiendo peso de manera gradual y sana (o eso pensaba). Ya he vuelto a mi talla de siempre, pero hace un par de semanas llevo sintiendo unos mareos repentinos y sintiéndome muy floja. Me estoy dando cuenta de que poco a poco me estoy volviendo a saltar comidas, a si como por ahí no cenar, a pasarme de 7am a 14 am sin comer. Esto me aterra.
A pesar de que ya soy consciente de las malas pasadas que me juega la mente, poco a poco estas malas prácticas van cogiendo miguitas de mi rutina y cuando me da el bajón me vuelvo a sentir esa niña de 16 años que no sabía lo que le pasaba. No sé cómo parar esto, nunca va a ser suficiente para mi. Hace siete meses me veía un cuerpo horrible y ahora es el cuerpo que desearía. Hoy me veo súper hinchada, pero sé que si vuelvo a coger peso será el cuerpo que anhelo. Es muy desgastante para mi porque es una batalla interna que no cesa.