¡Hola! Me encanta este foro y hoy por fin me animé a escribir sobre un temita que es bastante superficial pero al mismo tiempo siento que algunas podrían entenderlo, por más pequeño que sea el dilema:
Tengo del colegio una amiga en particular que siempre fue muy bully, muy de menospreciarme y hacer «bromitas» muy «graciosas». Ella piensa que es su forma de demostrar que estamos en confianza. Alguna vez hace varios años (para que se ubiquen, salí del colegio hace 15 años) lo hablamos y la verdad es que se dio cuenta y dejó de hacerlo. Hay que reconocer eso.
El tema es que con el tiempo incluso he llegado a darme cuenta que es un tema de inseguridad suya, que necesita estar siempre comparándose y compitiendo. Y una manera en que lo demuestra es produciéndose siempre más de lo necesario para cualquier salida o encuentro que tengamos: maquillaje, tacones altísimos… la incomodidad personificada. Alguna vez me he descubierto a mí misma pensando «uy, no, verdad que hoy salgo con Juanita, me tengo que arreglar más». ¿Les ha pasado?
El tema es que pronto nos reuniremos y al empezar a pensar qué iba a ponerme me acordé de esta dinámica y empecé a considerar vestirme muy pero muy casual, (a lo: con esto llegué de trabajar) como mandando a la mierda este jueguito.
Ya de por sí será un reencuentro y hay varios temas que me agobian, saber que tendremos las típicas conversaciones sobre el trabajo, las parejas, los hijos… Y claro, tengo ganas de verme bien, (¡soy humana!) y no sé cómo combinar eso con las ganas de cagarme en su competencia absurda. (bueno, para empezar tacones nunca me pongo igual jiji)
¿Qué opinan?